El Gobierno decidió postergar un mes el inicio del nuevo esquema de subsidios “focalizados” por problemas administrativos en la implementación, que llamativamente nadie había advertido antes, de acuerdo con versiones periodísticas que la propia secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti, dejó trascender luego de que El Post Energético diera cuenta de la injustificada demora.
Transcurrida la mitad de enero, el Gobierno todavía no publicó el nuevo precio estacional de la energía ni el precio de ingreso al sistema de transporte y por ende tampoco los nuevos cuadros tarifarios para las el nuevo régimen que divide a los usuarios en dos categorías: con y sin subsidios.
Lo más llamativo fue que a fines de diciembre, como si no estuviera en transición hacia un nuevo esquema de subsidios, la secretaría de Energía ajustó un 3 por ciento el precio estacional de la energía (PEST) y un 0,53 por ciento el precio del gas en el ingreso al sistema de transporte (PIST) pero lo hizo con los parámetros del sistema anterior, es decir con las categorías por ingresos N1, N2 y N3.

Recién el 2 de enero, primer día hábil de 2025, el presidente Javier Milei le puso su firma al decreto 943/2025, que ordenaba la aplicación del nuevo programa de subsidios energéticos focalizados.
El meollo de las demoras estaría, según fuentes del mercado, en que el nuevo esquema dispone que el precio del gas sea igual todo el año, en lugar de tener costos diferentes para invierno y verano, como sucedía hasta ahora. Además, los subsidios serán del 50 por ciento del costo del gas entre abril y septiembre, para un volumen que depende de la región y también se aplicará la bonificación del 25 por ciento el primer año.
Esta política de precios flat obligará a reformular el Plan Gas, que tiene valores diferenciados según sea la época estival e invernal, ya que cuando aumenta la demanda los precios aumentan y a la inversa, se reducen con menos consumo. Un ex funcionario considera que si se cambia la forma de remunerar a los productores debería incluso firmarse adendas a los contratos originales.

La puesta en funcionamiento del nuevo sistema de subsidios requiere por parte de las empresas distribuidoras ajustes en sus sistema de facturación, algo no menor teniendo en cuenta que se elimina una categoría y además hay una bonificación adicional del 25 por ciento para este año que se va reduciendo hasta desaparecer a fin de año, por lo que si no logran poner en marcha el nuevo esquema este mes, todo el cronograma deberá correrse.
Para quedar dentro de la categoría de usuario con subsidios, el ingreso familiar se unifica en tres canastas básicas totales (CBT), lo que según el INDEC equivale a 3,8 millones de pesos mensuales. Desde la secretaría de Energía se aclaró que los usuarios inscriptos en el registro RASE no tendrán que hacer ningún trámite, aunque se difundió una nueva web (https://www.argentina.gob.ar/subsidios), para consultar si se cuenta o no con el beneficio. Si bien hasta que no se conozcan los cuadros tarifarios no se podrá saber el impacto final, se estima que con el correr de los meses, es decir cuando se retire la bonificación adicional y en los períodos de menor bloque subsidiado, la subas podrían llegar al 36 por ciento.
Más energía para las provincias cálidas
En paralelo, la cartera energética decidió, tomando en cuenta los reclamos de los gobiernos provinciales y asociaciones de defensa del consumidor, incrementar la base de energía para las zonas “muy cálidas” y “cálidas” en gran parte del norte del país.

Sobre esa base, mediante el decreto 13/2026, se eleva el tope de consumo con subsidio en los meses de mayor calor (diciembre, enero y febrero): en las zonas muy cálidas del NOA y NEA, el bloque subsidiado pasa de 300 kWh a 550 kWh mensuales y en las zonas cálidas, el bloque se fija en 370 kWh mensuales. Por su parte, en el resto del país se mantiene en 300 kWh mensuales.
”El objetivo es reconocer la realidad climática y las mayores necesidades de uso de ventiladores y aires acondicionados en las provincias del norte, donde además hay menor acceso a gas por redes y la electricidad es el principal recurso para refrigerar los hogares”, justificó la secretaría de Energía en un comunicado de prensa.