El Gobierno podría duplicar el precio de la energía que paga Aluar para producir aluminio

La fábrica de Puerto Madryn tiene un descuento por el que abona USD 30 por MWh, menos de la mitad del costo pleno de la energía y se abastece, en gran medida, de la represa Futaleufú, del mismo grupo. Milei lo prorrogó el año pasado pero venció el pasado 31 de diciembre.

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Horacio Mizrahi

En medio de una escalada sin precedentes entre Javier Milei y el empresario Javier Madanes Quintanilla, que en la últimas horas incluyó la eliminación de una protección antidumping, el Gobierno demora una medida fundamental para la continuidad de la planta de Aluar  en Puerto Madryn. Este complejo se abastece de la energía de la represa de Futaleufú, del mismo grupo, además de generación propia, tanto térmica como eólica. 

La fábrica de aluminio paga la electricidad unos 30 dólares por MWh, es decir menos de la mitad del precio para grandes usuarios, que está en 61 dólares por MWh, según datos de CAMMESA, empresa mixta mayorista de energía.  El esquema actual rige desde 2017. Cuando el gobierno de Mauricio Macri enfrentaba fuertes críticas por la suba de tarifas a la industria, fijó un precio diferencial, desempolvando un contrato suscripto entre la fábrica y Futaleufú en 1995, que se había visto afectado en 2002, con la emergencia económica. 

Ya en 2006, con la interconexión de la Patagonia al sistema nacional, Aluar comenzó a pagar el precio “pleno” de la energía, aunque por diversos acuerdos con la autoridades de entonces se le aplicaron descuentos a cambio de reducir su consumo de gas. 

Como parte de una solución definitiva, en 2017 se creó la categoría de usuario “ultra electro dependiente”, para quien la energía tiene un peso decisivo en su matriz costos y una tarifa mayor haría inviable su funcionamiento. Además de a Aluar, se le otorgó el mismo status a otras dos empresas.

El beneficio fue renovado en 2021, tras la emergencia por la pandemia. Mediante la resolución conjunta 1209/2021 de los ministerio de Economía y Desarrollo Productivo, se estableció que a partir del 1º de enero de 2022 hasta el 15 de junio de 2025, fecha en que finalizaba el contrato celebrado en 1995 entre Aluar y Futaleufú, el complejo industrial seguiría con el descuento en su factura. A cambio la compañía debía financiar una segunda línea eléctrica entre Choele-Choel y Puerto Madryn, que nunca realizó.

El 1 de agosto del año pasado, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, firmó la resolución 1119/2025, por la cual dio por prorrogados los mecanismos de descuento hasta el 31 de diciembre de 2025. Desde entonces, debería salir una nueva extensión de los plazos, algo que por ahora no ocurrió y existen dudas en el sector de que pueda ocurrir, en el contexto de belicosidad que existe entre la empresa de Madanes Quintanilla y el Gobierno.

En la práctica, el mecanismo consiste en un subsidio -vía CAMMESA- del Estado a la planta de aluminio, por el que abona una tarifa menor a la que le corresponde como gran usuario. Esta subvención alcanzaba en 2021 unos 100 millones de dólares por año, de acuerdo con cálculos del sector. 

Una represa con mucha historia

La represa de Futaleufú, de 560 MW de potencia, fue construida por el Estado Nacional e inaugurada en 1978, como parte de una licitación, lanzada en 1969, que también incluía la planta de aluminio de Puerto Madryn y un puerto de aguas profundas. 

A lo largo de los años, la tarifa que pagó Aluar por la energía de la central fue variando, pero siempre se trató de un contrato “diferencial”, con valores muy por debajo de los del sistema. Si bien la década del ´90 se establecieron nuevas reglas para el funcionamiento del mercado eléctrico -además de la privatización de la empresa Agua y Energía entonces operadora de Futaleufú- se mantuvieron los precios del contrato “particular” para la fabricación de aluminio en Puerto Madryn. 

Desde que fue privatizada en 1995, la central es operada por Hidroeléctrica Futaleufú SA, cuyas acciones están un 60% en manos de Aluar, 33% de la provincia de Chubut. La concesión venció en junio de 2025 pero la secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti, la extendió por un año.  En el sector se descuenta que el Gobierno la volverá privatizar, junto otras centrales cuyos contratos vencen este año.