Un artículo de la Ley de Presupuesto 2026 habilita la liquidación de los fideicomisos de las usinas San Martín y Belgrano sin abonar el Impuesto a las Ganancias, como paso previo a su venta.
Un artículo de la Ley de Presupuesto 2026 habilita la liquidación de los fideicomisos de las usinas San Martín y Belgrano sin abonar el Impuesto a las Ganancias, como paso previo a su venta.

Por
Horacio Mizrahi
Como parte del proceso para reducir la presencia del Estado en el sector energético, a través de la privatización de diferentes activos, el Gobierno dio un paso fundamental para la venta las centrales termoeléctricas San Martín (TSM) y Belgrano (TMB), cuya mayoría está en manos de la estatal Enarsa, una compañía que la gestión libertaria busca desguazar y cerrar.
El viernes 26 de diciembre, mientras la secretaría de Energía ponía en marcha la licitación para desprenderse de las acciones que Enarsa tiene en Citelec, la controlante de Transener -principal transportista eléctrica del país- el Senado de la Nación daba sanción a la Ley Nº 27.778 de Presupuesto 2026, la primera desde que Milei llegó a la Casa Rosada.
Si bien varios de los artículos relacionados con el sector energético que impulsaba el Poder Ejecutivo, como la limitación del régimen de “Zonas frías” o la condonación de deudas a Edenor y Edesur por supuestos ingresos no percibidos, no pasaron el filtro de Diputados por estar en el denominado Capítulo XI, hubo otro que sí logró su aprobación. Se trata del artículo 66, en el que se exime del pago del Impuesto a las Ganancias la transferencia de las acciones de las centrales San Martín y Belgrano de los respectivos fideicomisos a sus dueños, es decir el Estado y los generadores privados, ya que el paquete mayoritario de cada una –cerca del 65%– está en manos de Enarsa.

El artículo, incluido en la Ley de Presupuesto 2026, que elaboró el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, engloba dentro del beneficio fiscal la transferencia “bajo cualquier modalidad” del patrimonio de los fideicomisos “Central Térmica Manuel Belgrano” y “Central Térmica Timbúes” en favor de las sociedades Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. y Termoeléctrica San Martín S.A.
Ambas compañías tienen como presidente a Tristán Socas, quien también comanda Enarsa, tras la salida de Juan Carlos Doncel Jones y de Rigoberto Mejía Aravena.
La clave es que la norma aprobada habilita que el cambio de sociedad se entienda como una “reorganización” y no una venta, por lo que no debe pagar el Impuesto a las Ganancias. Como ya había explicado El Post Energético, la interpretación es que no corresponde el tributo si existe “continuidad de negocios”, es decir que la empresa sigue funcionando con los mismos accionistas en una nueva forma societaria. Sin embargo, ambas centrales figuran entre los activos de Enarsa a privatizar, en el decreto 286/2025, que puso en marcha su liquidación.

De acuerdo con datos del mercado, los bienes a devolver por parte del fideicomiso alcanzan unos 300 millones de dólares por cada usina, entre la infraestructura y recursos líquidos, por lo que deberían desembolsar más de 100 millones de dólares del impuesto (35%), o sea que se ahorrarán de pagar 200 millones de dólares en total.
Con una potencia de 865 MW cada una, ambas centrales fueron construidas durante el Gobierno de Néstor Kircnner, en el marco de un programa, el FONINVEMEM, que establecía que las deudas del Estado con los generadores se destinaría para financiar obras de generación, en un contexto de creciente demanda de energía.
Sin embargo, hubo además un aporte del entonces ministerio de Planificación, Inversión Pública y Servicios. Finalmente, TMB fue inaugurada en la localidad bonaerense de Campana en 2008 y TSM al año siguiente en Timbúes, Santa Fe. Entre las dos tienen una potencia similar a las tres centrales nucleares de nuestro país, además de estar emplazadas en el corazón de la demanda, lo que las torna una infraestructura clave.

Las acciones de TMB están repartidas hoy de la siguiente manera: Enarsa 65%, Central Puerto 10,6%, AES 7,1%, Enel 6,2%, Pampa 3,2%, Orazul Energy 2,2%, además de otras participaciones menores. En el caso de TSM, la compañía estatal tiene el 68,3% del paquete total, mientras que los mismos generadores privados de TMB se reparten el resto en proporciones similares a los de la central de Timbúes.
La central térmica Manuel Belgrano tuvo el mes pasado problemas para funcionar a pleno por una falla en el sistema de bombas, lo que encedió alarmas en el despacho energético del AMBA.