Enarsa busca liquidar los fideicomisos de las usinas San Martín y Belgrano, que por un artículo de la Ley de Presupuesto está extento de Ganancias, para lanzar en 90 días la venta del paquete accionario.
Enarsa busca liquidar los fideicomisos de las usinas San Martín y Belgrano, que por un artículo de la Ley de Presupuesto está extento de Ganancias, para lanzar en 90 días la venta del paquete accionario.

Por
Post Energético
Mientras en el sector se cuentan los días para la apertura de sobres de la venta de las acciones que el Estado tiene en Transener, la empresa estatal Enarsa apura otra privatización: las centrales térmicas San Martín (TSM) y Manuel Belgrano (TMB).
Ubicadas en Santa Fe y el norte de la provincia de Buenos Aires, ambas usinas termoeléctricas, con una potencia de 865 MW cada una, resultan fundamentales para el abastecimiento energético en la zona que concentra buena parte de la demanda.
Enarsa posee alrededor del 65 por ciento de las acciones de ambas compañías, mientras que el resto está en manos de generadores privados. Ambas centrales figuran entre los activos a privatizar, en el decreto 286/2025, que puso en marcha el desguace de la empresa estatal.

Según pudo saber El Post Energético, Enarsa puso en marcha los trámites para la liquidación final de los fideicomisos, paso necesario para la posterior venta de las acciones. La idea que manejan en la empresa estatal es publicar el llamado licitación en junio y que en septiembre ya las tenga a su cargo un nuevo operador.
Fuentes del mercado estiman que los bienes a devolver por parte del fideicomiso alcanzan unos 300 millones de dólares por cada usina, entre la infraestructura y recursos líquidos.
En la Ley de Presupuesto 2026, el Gobierno logró incluir un artículo para eximir del pago del Impuesto a las Ganancias a la liquidación de dichos fideicomisos, algo que teniendo en cuenta sus activos estaría en torno a los 100 millones de dólares por usina.

Las centrales San Martín y Manuel Belgrano fueron construidas durante el Gobierno de Néstor Kircnner, en el marco de un programa, el FONINVEMEM, que establecía que las deudas del Estado con los generadores se destinaría para financiar obras de generación, en un contexto de creciente demanda de energía.
Las acciones de TMB están repartidas hoy de la siguiente manera: Enarsa 65%, Central Puerto 10,6%, AES 7,1%, Enel 6,2%, Pampa 3,2%, Orazul Energy 2,2%, además de otras participaciones menores. En el caso de TSM, la compañía estatal tiene el 68,3% del paquete total, mientras que los mismos generadores privados de TMB se reparten el resto en proporciones similares a los de la central de Timbúes.