El Gobierno nacional informó que durante enero se bombearon en promedio 882.200 barriles diarios de crudo, un 16,5% más que en el mismo período de 2025.
El Gobierno nacional informó que durante enero se bombearon en promedio 882.200 barriles diarios de crudo, un 16,5% más que en el mismo período de 2025.

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Post Energético
Nuestro país volvió a romper el récord de producción de petróleo durante enero, con una producción de 882.200 barriles por día, según informó el Ministerio de Economía en su cuenta de la red social X. Esto representa un aumento del 16,5% respecto al mismo período del año anterior.
Este crecimiento estuvo impulsado por la producción en la formación Vaca Muerta, que aumentó un 35,5% interanual, con más de 590.000 barriles diarios de petróleo que representan el 68% de la producción total del petróleo de nuestro país. Para tener una dimensión del salto exponencial que mostró el yacimiento estrella neuquino desde el comienzo de su desarrollo, en 2015 su producción llegaba apenas al 4% de la oferta nacional.
La otra cara de la moneda de este nuevo récord es la caída en la producción de los yacimientos convencionales, que se debe fundamentalmente a la madurez de los pozos existentes en Chubut y Santa Cruz. Esto se profundiza con la salida agresiva de las grandes empresas productoras de este tipo de yacimientos para centrarse en la producción del no convencional, como es el caso de YPF, que dejó al sector ante una situación muy compleja: las nuevas operadoras buscan reducir sus costos para ser rentables, lo que repercute en la baja de servicios y contratos que deriva en conflictos con las asociaciones gremiales.

Desde la cartera que Luis “Toto” Caputo celebraron el hito del nuevo récord de producción petrolera: “Con reglas claras e inversión privada, el sector energético crece”, publicaron en redes sociales. A su vez, la industria proyecta llegar a 1,5 millones de barriles diarios para 2030, estimación que se fortalece a partir de la ampliación que hizo el Gobierno del RIGI para nuevos proyectos de gas y petróleo.
Vaca Muerta es hoy la receptora de las mayores inversiones de las principales operadoras como YPF, Vista Energy, Pan American Energy y Tecpetrol, quienes destinan sus recursos a ampliar la producción del no convencional, que exige fuertes desembolsos al comienzo del proyecto pero con unos márgenes de rentabilidad elevados respecto a la producción convencional.