La empresa de Madanes Quintanilla fue uno de los ganadores de la licitación Alma GBA, que realizó la secretaría de Energía para abastecer a Edenor y Edesur en los picos de consumo, por USD 4,5 millones por año hasta el 2036.
La empresa de Madanes Quintanilla fue uno de los ganadores de la licitación Alma GBA, que realizó la secretaría de Energía para abastecer a Edenor y Edesur en los picos de consumo, por USD 4,5 millones por año hasta el 2036.

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Post Energético
Mientras el Gobierno dispara munición gruesa contra el empresario Javier Madanes Quintanilla y lo acusa de “conspirador” por el repentino cierre de la planta de neumáticos que la empresa FATE tiene en la localidad bonaerense de San Fernando, incluyendo el despido de 900 trabajadores, Aluar avanza en la instalación de baterías a partir de un contrato que le adjudicó la secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti.
Cuando la fábrica de cubiertas recibía a sus empleados con la triste noticia del cierre, Aluar informaba a la Comisión Nacional de Valores (CNV) la compra de 12,7 hectáreas del predio de FATE en San Fernando, por 27 millones de dólares. En diversos ámbitos se lo interpretó como un intento del empresario por fondear a Fate para afrontar los despidos pero la historia esconde otras aristas.
En un contexto de falta de obras de transporte y generación de energía, el Gobierno decidió el año pasado impulsar la instalación de baterías BESS, para reforzar el suministro en el AMBA durante los picos de demanda, algo que incluso fue cuestionado en el sector por no ser el fin habitual de estos equipos, generalmente utilizados para estabilizar la tensión.

Como resultado de la licitación, Aluar se quedó con un contrato de 30 MW en el nodo San Fernando, para abastecer a Edenor a un valor de 12.590 dólares por MW-mes. De la compulsa participaron y también ganaron otras compañías como Costanera, Central Puerto, MSU, Genneia, EDS3, Rowing, Dock Sud, entre otras, con valores similares.
Si bien Aluar informó en su balance 2025 que desembolsará 20 millones de dólares para este proyecto, que ocupará más de 1 hectárea del predio ubicado en Blanco Encalada 3003, el contrato le reportará ingresos anuales de 4,5 millones de dólares, lo que significa 45 millones de dólares hasta 2036, es decir más del doble que la inversión inicial.
Estos equipos estarán en funcionamiento unas 3 horas por día y si se toma el precio cotizado, además de los factores de actualización y 10 dólares por energía, el precio del MWh supera los 150 dólares, aunque la empresa cobra igual, se use o no, ya que el contrato es por potencia.

Ese valor es mucho más que los 26 dólares por MWh que la misma empresa cobra por la represa de Futaleufú, cuya concesión vence en junio de este año y el empresario tendría intenciones de conservar. Esta central, ubicada en Chubut, abastece la planta de aluminio de Puerto Madryn, a un precio especial por ser usuario “ultraintensivo” de energía.
El interés de Aluar por las represas no es algo novedoso. La empresa Hidroeléctrica Futaleufú, donde estaban asociadas Aluar y Genneia, presentó ofertas por las cuatro represas del Comahue que el Gobierno privatizó a fin del año pasado, quedando segunda para el Chocón, que finalmente ganó BML Inversora (que encabeza MSU). Lo curioso es que para los otros renglones, la compañía de Madanes Quintanilla ofreció el valor simbólico de 1 dólar.