Arribó una grúa pórtico, de última generación, para el proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados (ASECG II) de esa central, una obra clave que garantiza su funcionamiento en los próximos años.
Arribó una grúa pórtico, de última generación, para el proyecto de Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Gastados (ASECG II) de esa central, una obra clave que garantiza su funcionamiento en los próximos años.

Por
Post Energético
Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) informó la llegada de una grúa pórtico de última generación, la segunda de este tipo en el país, que fue fabricada por la empresa mendocina IMPSA, en base a una especificación técnica elaborada íntegramente por compañía operadora de las centrales nucleares argentinas.
Según anunció NA-SA, el proyecto ASECG II, iniciado en 2023, muestra un 38% de avance con las obras civiles claves ya completadas —como la base de hormigón de alta resistencia donde se ubicarán los silos—, y actualmente avanza en la construcción de los componentes del sistema, como contenedores, tapas blindadas y estructuras metálicas de apoyo.
Desde la empresa explicaron que esta iniciativa constituye una instalación esencial para asegurar el futuro operativo de Atucha II y garantizar la gestión responsable del combustible nuclear, ya que le permitirá a la Central seguir operando después de diciembre de 2027, fecha estimada en que las piletas de decaimiento alcanzarán su capacidad total.

Durante su vida útil, las centrales nucleares almacenan los elementos combustibles gastados en piletas de decaimiento con capacidad limitada. El estándar internacional actual es el almacenamiento en seco, una solución segura, eficiente y sostenible que utilizan los países con una industria nuclear desarrollada.
La instalación y puesta en marcha de la grúa pórtico está prevista para principios de 2026 y demandará cuatro meses de trabajo. El equipamiento cuenta con un diseño innovador que permitirá mover y posicionar con precisión los canastos que contienen los elementos combustibles gastados durante las tareas de almacenamiento en seco. Respecto al proyecto ASECG II, su diseño del sistema incorpora ventilación pasiva, que mantiene la temperatura dentro de rangos seguros sin necesidad de energía eléctrica ni intervención humana, aumentando la confiabilidad a largo plazo.
En el caso de Atucha I, la compañía estatal inauguró en 2022 un edificio de almacenamiento en seco para alojar los combustibles gastados, consdeirando también en la operación futura de esta central nuclear, sobre la cual se están ejecutando obras para extender su vida útil. La inversión conjunta en este proyecto y el ASECG II está valuada en US$ 900 millones. El monto de la extension de vida se incrementó de 463 millones a casi 750 millones porque se agregaron varios trabajor importantes para la operacion confiable de la planta.