Asume el directorio del ente unificado de gas y electricidad, tras el cuestionado concurso

Los directores del flamante ENRGE entraron en funciones, tras aceptar los cargos, luego de un proceso de selección criticado por la cercanía política de quienes resultaron elegidos por la secretaría de Energía.

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Post Energético

Con la firma del acta de aceptación de cargos este pasado 12 de mayo, se formalizó la entrada en funciones del nuevo Directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE). Lo que se intenta presentar como un avance hacia la transparencia y la meritocracia es, en rigor, la consolidación de un cuerpo directivo compuesto íntegramente por figuras afines a la gestión libertaria.

El nuevo ente, creado bajo el amparo de la Ley de Bases y que absorbe las funciones de los antiguos ENRE y ENARGAS, nace con una conducción marcada por la polémica y la discrecionalidad.

Al frente del organismo se ubicó a Néstor Marcelo Lamboglia, quien ejercerá la presidencia por un periodo de cinco años. El ascenso de Lamboglia es quizás el punto más crítico de estas designaciones: mientras se desempeñaba como interventor del ENRE, seguía percibiendo su salario como empleado del ENARGAS, una entidad donde, según denuncian fuentes del sector, nunca habría prestado funciones efectivas. Este antecedente de “empleado fantasma” no fue obstáculo para que el Gobierno lo premiara con la máxima autoridad del ente unificado.

Néstor Lamboglia.

El resto del equipo directivo confirma la tendencia del “dedazo” oficialista:

-Vicente Serra (Vicepresidente): Llega desde la asesoría directa de Tristán Socas en Enarsa, el funcionario que tiene la misión de desguazar y vender los activos de la energética estatal.

-Marcelo Nachón y Griselda Lambertini (Vocales): Ambos ya revistaban como asesores o empleados con contratos a “plazo fijo” dentro de los entes intervenidos, lo que anula cualquier expectativa de independencia política frente a la Secretaría de Energía.

-Héctor Sergio Falzone (Vocal tercero): Su designación resulta llamativa dado que, según trascendió, ya había sido rechazado previamente por la Jefatura de Gabinete para otros cargos debido a su falta de idoneidad.

El simulacro del concurso

El proceso de selección fue denunciado por especialistas como una puesta en escena. Aunque se lo llamó “Concurso Abierto de Antecedentes”, el comité de selección —integrado por personas afines al oficialismo— envió las ternas a la secretaria de Energía, María Tettamanti, quien en un solo día eligió a los ganadores sin ofrecer análisis adicionales ni fundamentos públicos sobre por qué se descartó a otros candidatos más calificados.

Finalmente, el Gobierno aprovechó la inacción del Congreso, que no llegó a constituir la Comisión Bicameral para revisar las ternas, habilitando a Milei a avanzar mediante el Decreto 318/2026. Así, el ENRGE comienza su historia con un pecado original: un directorio que parece responder más a la agenda política de la Casa Rosada que al control técnico que los servicios públicos de gas y electricidad demandan.