La provincia atraviesa una situación crítica por el aumento del costo mayorista de la energía y la reducción en los subsidios que impulsa el Gobierno Nacional, con un impacto de hasta 2.374% desde 2023.
La provincia atraviesa una situación crítica por el aumento del costo mayorista de la energía y la reducción en los subsidios que impulsa el Gobierno Nacional, con un impacto de hasta 2.374% desde 2023.

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Post Energético
Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, la provincia de Formosa atraviesa una situación crítica en materia energética, marcada por un incremento en las tarifas de electricidad que ha alcanzado picos del 2.374%. Esta disparada en los costos es el resultado directo de la política nacional basada en la eliminación de subsidios y el aumento de los precios mayoristas de la energía, según explican desde el gobierno provincial.
En esa línea, alertan que uno de los aspectos más preocupantes del ajuste es su impacto “desproporcionado” en los sectores más vulnerables. Según los datos relevados, mientras que los hogares de ingresos altos experimentaron una suba del 226%, los sectores de ingresos bajos y medios sufrieron incrementos del 2.374% y 1.862%, respectivamente, entre noviembre de 2023 y marzo de 2026.
La explicación -de acuerdo a lo que señalan desde Formosa- es que esta situación responde a una “unificación de precios estacionales” implementada por el Gobierno Nacional, que eliminó las diferencias de costos basadas en la capacidad económica de los usuarios. Como consecuencia, las tres categorías de consumo —bajo, medio y alto— ahora deben abonar un valor unificado de $73.625, lo que profundiza la desigualdad, ya que los sectores más pobres pagaban apenas $2.976 al inicio de la gestión actual.

El aumento en las facturas finales de los formoseños refleja el traslado de los costos fijados por la Nación a la distribuidora local REFSA (Recursos y Energía Formosa S.A.). Los componentes de la estructura de gastos han mostrado subas calificadas como extremas, como el cargo por potencia, que pasó de un valor por MW pasó de $80.000 a fines de 2023 a $ 8.005.215 en marzo de 2026, lo que representa un incremento del 9.906%
De la misma manera, el costo en transporte e infraestructura saltó de aproximadamente $ 26,4 millones $ 1.828 millones, una suba del 6.825% en el mismo período.
Frente a este escenario, el Gobierno de Formosa mantiene una política de contención mediante el subsidio al Valor Agregado de Distribución (VAD). Esta es la única área donde la jurisdicción provincial tiene potestad, permitiendo a la gestión de Gildo Insfrán absorber parte de los costos operativos para evitar que el impacto en el bolsillo del usuario sea aún más devastador.

No obstante, el ajuste nacional provoco una pérdida significativa del poder adquisitivo y una disminución notable en el consumo local y la actividad comercial. Se advierte que esta transformación sistémica del mercado busca un “aplanamiento social” que afecta mayoritariamente a los sectores con menos recursos
Por su parte,Fernando de Vido, presidente de REFSA, expresó en diversas oportunidades su preocupación por el impacto de estas medidas. En sintonía con los informes de la distribuidora, el funcionario calificó como “brutales” los incrementos en la estructura de costos impuestos por la Secretaría de Energía de la Nación.
Según su visión, la política de “unificación de precios” de la gestión de Milei ignora las particularidades sociales de Formosa, obligando a los sectores más vulnerables a pagar lo mismo que los usuarios de altos ingresos, lo que genera un “estrés financiero” sin precedentes en la provincia.