YPF eligió al grupo del dueño del Inter Miami para el megaproyecto Argentina LNG y volvió a relegar a Techint

La petrolera de mayoría estatal, junto a sus socios Eni y XRG, adjudicó al consorcio integrado por la estadounidense Pumpco y la italiana Bonatti la construcción del gasoducto clave de 48 pulgadas que unirá Vaca Muerta con la costa rionegrina, aunque aún debe cerrarse el financiamiento del proyecto.

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Post Energético

En una decisión de alto impacto para el mapa de los grandes contratistas de infraestructura energética en Argentina, el consorcio conformado por YPF, la italiana Eni y XRG —brazo inversor de la petrolera emiratí ADNOC— eligió a un consorcio extranjero para una obra clave de Argentina LNG, relegando una vez más a Techint y SACDE.

 

Se trata de un grupo integrado por la estadounidense Pumpco —un actor destacado en la construcción de gasoductos, propiedad de la familia Más Canosa, dueña del Inter Miami, donde juega Lionel Messi— y la italiana Bonatti, en acuerdo con la empresa local Contreras Hermanos.

 

Según versiones periodísticas que pudo confirmar El Post Energético con fuentes oficiales, la petrolera mayoritaria notificó formalmente la adjudicación de la obra civil del ducto principal del proyecto Argentina LNG. Pumpco venía intentando desde hace tres años entrar al mercado argentino: primero se presentó para la reversión del Gasoducto Norte, pero no superó la precalificación por no cumplir requisitos; luego compitió, sin suerte, por el oleoducto VMOS y por el gasoducto dedicado del proyecto de PAE y Golar, en el que también participa YPF.

 

 

El proyecto tiene una escala sin precedentes para el sistema de transporte argentino. Contempla la construcción de dos tramos paralelos a lo largo de 527 kilómetros desde la Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, hasta Sierra Grande, en Río Negro. El ducto principal tendrá un diámetro de 48 pulgadas, una medida que no existe actualmente en el país, donde el mayor ancho, como el del ex gasoducto Néstor Kirchner, es de 36 pulgadas.

 

Semanas atrás, Horacio Marín, presidente de YPF, había señalado que, por tratarse de caños de un diámetro para el que no se fabrican chapas en el país ni se pueden rolear, sería necesario importarlos, un comentario interpretado como un mensaje directo al Grupo Techint en medio de tensiones por la provisión de insumos industriales.

 

Si bien la vicepresidencia de Obras e Infraestructura de la petrolera está a cargo de Gustavo Gallino, un histórico ejecutivo vinculado a Techint, Marín aclaró que las decisiones de Argentina LNG se toman en conjunto con Eni y XRG, y que, incluso en lo relativo a obras, la última palabra la tienen los italianos, ya que en el reparto del proyecto YPF se ocupa principalmente del upstream.

 

 

Esta adjudicación representa un golpe significativo para la alianza histórica entre Techint y SACDE, lideradas por Paolo Rocca y Marcelo Mindlin, respectivamente. Para esa sociedad, el resultado marca su segunda derrota consecutiva en la puja por megaproyectos de transporte de hidrocarburos en la cuenca neuquina, tras perder semanas atrás la obra del gasoducto de Southern Energy (SESA) frente a otro consorcio internacional. Fuentes del sector destacaron que la propuesta de Pumpco y Bonatti resultó alrededor de un 15% más barata, lo que refuerza la visión de YPF de que la competencia internacional está beneficiando los costos finales de la infraestructura en Vaca Muerta.

 

No obstante, la vigencia de esta adjudicación queda supeditada a un hito financiero todavía lejano. La construcción solo se iniciará una vez aprobada la FID y completado el project finance, estimado en aproximadamente 24.000 millones de dólares, monto que, según entidades como JP Morgan, sería el financiamiento más grande en la historia de Latinoamérica. A pesar del optimismo que intenta transmitir Marín, al calificar el proyecto como una apuesta para transformar el país, el ejecutivo ha evitado precisar si el acuerdo financiero se cerrará antes de fin de año, reconociendo las demoras en las negociaciones con los socios internacionales.

 

Mientras se aguarda la resolución del financiamiento, YPF planea avanzar en los próximos meses con la licitación de materiales y caños para no perder el impulso de la ingeniería ya adjudicada. El objetivo de Argentina LNG es alcanzar una capacidad de exportación de 12 millones de toneladas anuales de gas licuado en su primera etapa, lo que permitiría a la Argentina posicionarse como proveedor energético relevante para los mercados de Europa y Asia hacia finales de esta década. Por ahora, el “gasoducto más grande de la historia” permanece en una etapa de adjudicación preventiva, a la espera de que los inversores globales den la luz verde definitiva a un financiamiento que el mercado sigue observando como el principal cuello de botella de la iniciativa.