La licencia otorgada por la Autoridad Regulatoria Nuclear habilita el inicio de la etapa final para incorporar un ciclotrón y una radiofarmacia en el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa.
La licencia otorgada por la Autoridad Regulatoria Nuclear habilita el inicio de la etapa final para incorporar un ciclotrón y una radiofarmacia en el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Formosa.

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Post Energético
La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) otorgó la licencia para la instalación del ciclotrón y la radiofarmacia del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia “Dr. Néstor Kirchner” de Formosa, un paso regulatorio que habilita el avance de una de las obras más relevantes en materia de medicina nuclear que se desarrollan actualmente en el norte argentino.
La autorización fue concedida luego verificarse el cumplimiento de los requisitos de seguridad nuclear exigidos para este tipo de instalaciones, permitiendo avanzar hacia la etapa de construcción de la infraestructura específica y la incorporación del equipamiento necesario para la futura producción de radiofármacos.
Según informó el gobierno de Formosa mediante un comunicado, el proyecto demandará una inversión estimada en $12.800 millones, destinada a completar la obra civil especializada, construir el búnker donde funcionará el acelerador de partículas e instalar la tecnología requerida para la operación del complejo. El ciclotrón es un acelerador de partículas utilizado para producir radioisótopos de vida media corta, que posteriormente son procesados en una radiofarmacia para elaborar radiofármacos empleados principalmente en estudios de diagnóstico por imágenes mediante tomografía por emisión de positrones (PET). Estos insumos son esenciales para detectar y monitorear distintos tipos de cáncer, además de enfermedades neurológicas y cardiovasculares.

Actualmente, gran parte de los radiofármacos utilizados en el norte del país provienen de centros de producción ubicados en el Área Metropolitana de Buenos Aires, lo que obliga a realizar complejas operaciones logísticas debido a la rápida pérdida de actividad radiactiva de estos productos. Con producción local, el centro formoseño podrá reducir los tiempos de abastecimiento, mejorar la disponibilidad de insumos y disminuir la dependencia de proveedores externos.
El proyecto contempla no sólo abastecer la demanda provincial sino también ampliar la capacidad de atención para pacientes de otras provincias del NEA e, incluso, evaluar la provisión de radiofármacos a regiones vecinas, de acuerdo con la capacidad productiva que alcance la futura instalación.
El Centro de Medicina Nuclear de Formosa ya incorporó durante 2024 un equipo PET/CT, cuya operación depende precisamente del suministro continuo de radiofármacos producidos mediante un ciclotrón. La disponibilidad local de estos insumos permitirá optimizar el funcionamiento del servicio y reducir riesgos asociados al transporte de materiales radiactivos de corta vida media.
La autorización no implica el inicio inmediato de la operación del ciclotrón. Una vez concluida la construcción, instalada la totalidad del equipamiento y realizadas las pruebas correspondientes, la instalación deberá obtener nuevas habilitaciones regulatorias antes de comenzar la producción de radiofármacos. La disponibilidad de ciclotrones fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires permite descentralizar la producción, ampliar el acceso a estudios de alta complejidad y mejorar la cobertura sanitaria en regiones alejadas de los principales centros de producción.