El holding energético comandado por los hermanos Neuss sigue en plena expansión. El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) autorizó el traspaso de todas las acciones de Líneas de Transmisión del Litoral (LITSA) a Edison Energía, el holding en el que también participan otros empresarios y exfuncionarios del macrismo.
Mediante la Resolución 159/2026, el ente dio luz verde a la transferencia de los papeles que aún estaban en manos de CODI S.A. y Grupo Eling permitiendo que LITSA se transforme en una Sociedad Anónima Unipersonal (SAU) bajo el control total de Edison Transmisión.
La relevancia de LITSA en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) es estratégica. La compañía opera y mantiene los electroductos que parten desde la Estación Transformadora Rincón Santa María (Corrientes), los cuales evacúan aproximadamente el 60% de la energía producida por la Central Hidroeléctrica Yacyretá.

En términos generales, LITSA administra cerca del 11% del Sistema de Transporte Eléctrico en Extra Alta Tensión de Argentina. Su infraestructura incluye la llamada “tercera línea” de Yacyretá, construida en 2008 cuando se elevó la cota de la represa binacional, con una extensión de 670 km en 500 kV y estaciones como San Isidro (Misiones) y Mercedes (Corrientes).
La transportista también está a cargo de LINSA, la interconexión entre NOA y NEA: una traza de 572 km de líneas de 500 kV que recorre Santiago del Estero, Chaco y Formosa, incluyendo las estaciones transformadoras de Gran Formosa, Chaco y Monte Quemado.
El crecimiento del grupo Edison es por demás llamativo. Sus accionistas combinan apellidos de peso en los negocios y la política, como los hermanos Juan y Patricio Neuss, cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo. También forman parte empresarios vinculados al negocio de la electrónica en Tierra del Fuego, como Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, de Newsan. Aparece además Inverlat Investments, donde participan el banquero Guillermo Stanley y su yerno Federico Salvai (exministro bonaerense y figura clave del grupo), entre otros.

En poco más de un año, Edison pasó de ser un actor marginal a un jugador relevante del sector energético, con la adquisición de activos estratégicos, entre ellos Transener y Transba. Junto a Genneia desembolsaron USD 356 millones para quedarse con la mitad de CITILEC, la controlante de la principal transportista de alta tensión del país.
El grupo de los Neuss también sumó a EDERSA, la distribuidora de Río Negro que controlan desde hace varios años, las empresa EJESA de Jujuy y EDET de Tucumán. Pero, sin duda, el plato fuerte fue el desembarco de Edison en la generación hidroeléctrica: adquirieron las represas Alicurá y Cerros Colorados, claves para el abastecimiento eléctrico del país, con una potencia entre ambas de 1.520 MW.