El crecimiento del shale oil en la formación neuquina permitió que Argentina alcanzara en mayo el mayor nivel de producción petrolera de su historia.
El crecimiento del shale oil en la formación neuquina permitió que Argentina alcanzara en mayo el mayor nivel de producción petrolera de su historia.

Por
Post Energético
La producción de petróleo de Argentina volvió a marcar un récord histórico durante mayo al superar los 900.000 barriles diarios, informó el ministro de Economía Luis Caputo a través de su cuenta de X. Este hito fue impulsado por el crecimiento sostenido de la actividad en Vaca Muerta y por las inversiones en infraestructura, que permiten evacuar mayores volúmenes hacia los mercados de exportación.
El nuevo máximo productivo confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: el petróleo no convencional extraído de la formación neuquina se transformó en el principal motor de la industria hidrocarburífera argentina, la cual explica la mayor parte del incremento de la producción nacional. Actualmente, cerca de dos de cada tres barriles producidos en el país provienen de Vaca Muerta.
El crecimiento responde principalmente al desarrollo de nuevos pozos por parte de empresas como YPF, Vista, Shell, Pan American Energy, Pluspetrol y Tecpetrol, entre otras operadoras que continúan ampliando su actividad en la cuenca neuquina.
El desempeño de Vaca Muerta modificó por completo la estructura productiva del sector petrolero argentino. Mientras las cuencas convencionales mantienen una tendencia de declinación natural, el desarrollo del shale oil permitió compensar esa caída y llevar la producción nacional a niveles inéditos, superando incluso los registros históricos alcanzados a fines de la década de 1990.

El crecimiento productivo se sostiene en la ampliación del oleoducto Oldeval -mediante el Duplicar- y está acompañado por el avance de nuevas obras de transporte y almacenamiento. Uno de los proyectos más relevantes es el sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), impulsado por YPF junto con otras compañías del sector, que contempla la construcción de un nuevo oleoducto y una terminal de exportación sobre la costa atlántica de Río Negro, con los que la cuenca sumará una capacidad adicional de evacuación de 550 mil barriles.
El aumento de la producción también se refleja en el desempeño del sector externo. Durante 2025, las exportaciones de petróleo fueron el principal componente del superávit energético argentino, llevando la balanza favorable del sector a USD 7.815 millones, una tendencia que, de acuerdo a distintas proyecciones, continuará fortaleciéndose durante 2026, con un acumulado a mayo de USD 5.400 millones.
Las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario indican que 2026 podría convertirse en el año de mayor producción petrolera de la historia del país, con un crecimiento cercano al 16% respecto del año anterior. De cumplirse esas estimaciones, Argentina alcanzaría un volumen anual sin precedentes, consolidando definitivamente a Vaca Muerta como el principal activo energético nacional.
Los analistas coinciden en que el desafío ya no pasa únicamente por incrementar la producción, sino por acompañar ese crecimiento con nuevas inversiones en oleoductos, terminales portuarias y capacidad de almacenamiento que permitan sostener el ritmo de expansión y aprovechar plenamente el potencial exportador de la formación neuquina.