Mediante la Resolución 145/2026, la Secretaría de Energía extendió el plazo de operación para la central de Pampa Energía en Mendoza hasta diciembre.
Mediante la Resolución 145/2026, la Secretaría de Energía extendió el plazo de operación para la central de Pampa Energía en Mendoza hasta diciembre.

Por
Post Energético
En una medida que refleja las dificultades para avanzar con las nuevas licitaciones, la Secretaría de Energía oficializó una nueva extensión para la Central Hidroeléctrica Diamante. A través de la Resolución 145/2026, firmada por la secretaria María Carmen Tettamanti, se estableció que la actual concesionaria Pampa Energía, a través de HIDISA, continuará al frente hasta el 15 de diciembre de 2026.
El complejo, ubicado en la provincia de Mendoza sobre el río homónimo, cuenta con una potencia instalada de 388 MW y está integrado por las represas Agua del Toro, Los Reyunos y El Tigre. La prórroga tiene como objetivo garantizar la seguridad de las personas, los bienes y la confiabilidad del suministro eléctrico mientras se define un nuevo concesionario mediante un concurso público nacional e internacional, que podría quedar nuevamente en manos del grupo que comanda Marcelo Mindlin o tener un nuevo propietario.
El escenario de Diamante es un espejo de lo ocurrido recientemente con la represa Futaleufú. En ese caso, la Secretaría de Energía también debió extender la operación de la central controlada por Aluar hasta la misma fecha límite del 15 de diciembre de 2026. En ambos procesos, el Gobierno ha esgrimido que la elaboración de los pliegos de bases y condiciones, la definición de normas de manejo de aguas y la identificación de inversiones obligatorias para extender la vida útil de los activos revisten una “notable extensión y complejidad” que justifica las demoras.

Si bien el Gobierno nacional ha mostrado mayor premura para resolver la situación de las cuatro represas más grandes de la región del Comahue, el resto de las centrales hidroeléctricas del país sigue en una zona de transición incierta. La situación afecta a un total de 22 aprovechamientos hidroeléctricos distribuidos en ocho provincias, cuyos contratos originales de la década del 90 comenzaron a expirar mayoritariamente a partir de 2023.
En el caso particular de Diamante, el contrato de concesión por 30 años se inició en 1994 y ya ha atravesado sucesivos períodos de transición y prórrogas desde octubre de 2024. Aunque el Estado Nacional y la provincia de Mendoza celebraron un Acta Acuerdo en marzo de 2025 para llevar adelante la licitación de manera conjunta, los plazos legales siguen extendiéndose sin que se concrete el llamado a concurso.

Para mantener la operación hasta diciembre, Pampa Energía deberá presentar una Carta de Adhesión en un plazo de cinco días y mantener una garantía de cumplimiento de contrato no inferior a un millón de dólares. La resolución también aclara que, dado que la actividad es por cuenta y riesgo del concesionario, cualquier cambio en el esquema remuneratorio del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) no podrá ser invocado como incumplimiento por parte del Estado, siempre que no se perjudique la remuneración actual de la firma.
Por último, se mantiene la figura del veedor a cargo de la Subsecretaría de Energía Eléctrica, que comanda Damián Sanfilippo, quien fiscalizará el cumplimiento de las obligaciones durante este nuevo período de transición.