Enarsa realizó una nueva compulsa de cargamantos para agosto, con lo que las compras para este años alcanzan los 28 buques, un nivel similar al de 2025 aunque con mayores precios por el conflicto en Medio Oriente.
Enarsa realizó una nueva compulsa de cargamantos para agosto, con lo que las compras para este años alcanzan los 28 buques, un nivel similar al de 2025 aunque con mayores precios por el conflicto en Medio Oriente.

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Post Energético
En medio de las tensiones por la suba del consumo de gas por las bajas temperaturas, que obligaron a restringir el GNC en La Plata, el Gobierno lanzó una nueva licitación para adquirir 7 barcos de Gas Natural Licuado para agosto. Las empresas Trafigura, Petrochina, TotalEnergies, BP y Vitol presentaron propuestas, aunque la decisión final de adjudicación depende del interés que exista por parte de compradores locales.
Según informó el Mercado Electrónico del Gas (MEGSA), los volúmenes de GNL se subastarán el 25 de junio en tres rondas: demanda prioritaria, industrias y una última para generadores, comercializadores y CAMMESA.
A pesar de las demoras ocasionadas por el intento fallido de privatizar la importación y comercialización de GNL —cancelado por el alto fee ofertado por las compañías interesadas— Enarsa completará 28 buques para este año, uno más que en 2025. En cuanto al precio, las últimas adjudicaciones rondaron los 18 dólares por millón de BTU, un 50% más que el año pasado, cuando Enarsa gastó 700 millones de dólares en importaciones; la cuenta de este invierno podría superar ampliamente los 1.100 millones de dólares.

Como novedad, la Secretaría de Energía, que encabeza María Tettamanti -bajo el control político de Daniel González- decidió que las propuestas de GNL recibidas se subasten en el Mercado Electrónico del Gas y que solo se avance si hay compradores locales dispuestos a asumir el sobrecosto.
El objetivo del Gobierno es dejar de subsidiar la diferencia entre el precio del gas importado y lo que pagan los consumidores locales, medida que generó tensiones con sectores productivos —por ejemplo, los aceiteros— debido al costo de regasificación que inicialmente dispuso Enarsa y que luego tuvo que reducir.
La demanda residencial, con tarifas reguladas, deberá pagar el adicional por el gas importado una vez terminado el invierno, mediante el mecanismo de Diferencias Diarias Acumuladas (DDA).