Paz en Medio Oriente: por qué el fin del conflicto no garantiza un regreso a la abundancia energética
El director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, Roberto Carnicer, advierte que, si bien un acuerdo diplomático —como el que se vislumbra entre EE. UU. e Irán con eje en el Estrecho de Ormuz— desplomaría la “prima de guerra”, la crisis física de inventarios y logística mantendrá un piso alto en los precios mundiales.
16/06/2026
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Post Energético
La posibilidad de una solución política al conflicto en Medio Oriente ha comenzado a recalibrar las expectativas de los mercados globales. Sin embargo, para el ingeniero Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, la diplomacia tiene límites claros frente a la realidad física de la energía. Según el experto, “la paz puede retirar la prima de pánico, pero no llena automáticamente los tanques ni repone inventarios” de un día para el otro.
En un escenario de acuerdo creíble que despeje las restricciones en el Estrecho de Ormuz, el petróleo crudo sería el mercado con la respuesta más veloz debido a su flexibilidad. Carnicer estima que el Brent podría abandonar rápidamente la franja de los USD 105-120 por barril para estabilizarse en un rango de USD 80-90. No obstante, advierte que la necesidad de recomponer existencias actuará como un soporte: “La paz baja el riesgo; la necesidad de inventario pone el piso”.
A diferencia del crudo, el Gas Natural Licuado (GNL) enfrenta una normalización más compleja. Al depender de infraestructura rígida y contratos a largo plazo, el mercado mantendrá una “prima por seguridad de suministro”, especialmente con Europa y Asia compitiendo por llenar sus almacenamientos antes del invierno.
Estrecho de Ormuz.
Por su parte, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) mostrará una baja desigual. Mientras se espera que el propano corrija sus valores con mayor rapidez, el butano conservaría precios más sostenidos debido a la demanda residencial y la recomposición de stocks en el mercado asiático.
La lección para el mercado y la oportunidad argentina
Para Carnicer, esta crisis deja una enseñanza fundamental: el mercado distingue claramente entre el riesgo político y la disponibilidad física. “Una solución diplomática no elimina la necesidad de compras preventivas”, sostiene el analista.
En este contexto de reconfiguración global, Argentina y Vaca Muerta aparecen con una oportunidad estratégica. El experto señala que los compradores internacionales hoy valoran más que nunca el origen y la confiabilidad contractual. Si el país logra consolidar inversiones en infraestructura, puertos y credibilidad exportadora, podría posicionarse como un proveedor clave frente a compradores que han aprendido que “la seguridad de suministro también se paga”.