Una evaluación realizada en 2024 por especialistas del sector concluyó que el diseño no permite garantizar un funcionamiento seguro debido a incertidumbres técnicas, falta de validación experimental y otros aspectos críticos.
Una evaluación realizada en 2024 por especialistas del sector concluyó que el diseño no permite garantizar un funcionamiento seguro debido a incertidumbres técnicas, falta de validación experimental y otros aspectos críticos.

Por
Post Energético
De acuerdo con un informe de revisión “entre pares” realizado en junio de 2024 por diversos especialistas del sector nuclear, el proyecto del reactor modular CAREM podría presentar problemas de seguridad debido a la falta de validación experimental de algunos de sus sistemas innovadores.
El trabajo, al que accedió El Post Energético, surgió de una revisión técnica independiente del proyecto realizada, a título personal, por de ingenieros de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), empresas vinculadas al proyecto y contratistas. Entre ellos se encontraba Eduardo Nies, quien presidió Nucleoeléctrica Argentina durante la primera etapa del gobierno de Alberto Fernández.
Los especialistas analizaron en profundidad el estado del proyecto CAREM25, un reactor de diseño innovador desarrollado por la CNEA cuya construcción fue paralizada durante los primeros meses de 2024.
El documento identificó incertidumbres críticas en el diseño termohidráulico, por lo que los especialistas recomendaron realizar ensayos exhaustivos en condiciones operativas reales para garantizar la seguridad y el correcto funcionamiento de los principales componentes. Además, concluyeron que la ingeniería del proyecto no presenta un grado de avance suficiente para asegurar su viabilidad, por lo que sugirieron una replanificación integral de las tareas de desarrollo.

Asimismo, el informe señala que el diseño del CAREM se basa en la circulación por convección natural, una metodología innovadora que genera importantes incertidumbres en el cálculo del Flujo Crítico de Calor (CHF). Según los revisores, no existen correlaciones suficientemente precisas para el rango operativo previsto del reactor, por lo que recomendaron realizar validaciones experimentales a escala real.
Otro aspecto considerado crítico fue el sistema de control hidráulico. Si bien los expertos lo calificaron como “absolutamente innovador”, advirtieron que no se logró una adecuada repetitividad en las pruebas en frío y que aún no se realizaron ensayos en caliente.
Respecto de los generadores de vapor y el recipiente de presión, el informe plantea la necesidad de realizar mock-ups de soldadura a escala real y profundizar los estudios sobre los efectos de la radiación y las dilataciones térmicas en los componentes internos.

En materia de obra civil, los especialistas señalaron como un riesgo el hecho de que se hayan tomado decisiones constructivas sin contar con el diseño definitivo del reactor, lo que podría generar condicionamientos difíciles de corregir una vez finalizada la construcción.
Entre las recomendaciones finales, el trabajo propone replanificar las tareas de ingeniería para minimizar riesgos de incidentes, otorgar la autoridad de diseño a profesionales con experiencia comprobada en ingeniería nuclear para reorganizar recursos y actividades, y priorizar las campañas experimentales —especialmente en el circuito CAPEM— como parte del camino crítico del proyecto.