Junto al fondo suizo Mercuria Energy Group -su socio en Phoenix Global Resources- el empresario se queda controlará la red de 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud y otros activos clave de la brasileña Raízen en el país.
Junto al fondo suizo Mercuria Energy Group -su socio en Phoenix Global Resources- el empresario se queda controlará la red de 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud y otros activos clave de la brasileña Raízen en el país.

Por
hmizra
Tras meses de negociaciones, se confirmó hoy una de las operaciones más importantes del sector de downstream en los últimos años. El fondo suizo Mercuria Energy Group acordó la compra de los activos de Raízen en Argentina por un valor total estimado de USD 1.420 millones. La operación marca el desembarco del empresario José Luis Manzano en el rubro de la refinación y comercialización de combustibles.
El negocio adquirido por Mercuria —que en Argentina ya opera en Vaca Muerta a través de Phoenix Global Resources— incluye 894 estaciones de servicio de la marca Shell -que representan el 18% del mercado de venta de combustibles-, la refinería de Dock Sud, ubicada en la provincia de Buenos Aires, una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque. También terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe.
Mientras se concreta este traspaso del negocio de downstream, la petrolera anglo-holandesa Shell mantendrá bajo su operación directa el upstream, enfocado en la producción de petróleo en Vaca Muerta.

El principal ejecutor de la operación es Manzano, de buena relación con el Gobierno de Javier Milei, propietario de Integra Capital y accionista de Edenor, que mantiene una alianza consolidada con el fondo suizo, siendo este último el socio mayoritario en Phoenix Global Resources.
“Mercuria considera que Argentina representa un mercado energético importante con sólidos fundamentos a largo plazo y oportunidades significativas de crecimiento”, destacaron desde la firma suiza a través de un comunicado. Brian Falik, director global de inversiones de Mercuria, aseguró que el grupo cuenta con la “solidez financiera” para garantizar la continuidad de los empleados y socios actuales.
El Grupo Raízen —el joint venture entre Shell y el conglomerado brasileño Cosan— notificó formalmente la operación a la Bolsa de San Pablo. En el comunicado dirigido a los inversores, Raízen precisó que el valor de la transacción está sujeto a los ajustes habituales de capital de trabajo y deuda.

Según la empresa vendedora, la desinversión responde a una estrategia de “optimizar su portafolio de activos y promover una asignación disciplinada de capital” en mercados prioritarios. Los fondos obtenidos se destinarán a la gestión de la estructura de capital del grupo.
Se espera que el cierre definitivo de la transacción se produzca dentro del presente año fiscal, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes.