Cómo es el pequeño reactor modular que impulsan una empresa norteamericana y el INVAP

Teófilo Lacroze, CEO de Meitner Energy, detalló las principales características del ACR 300, un SMR con el que buscan salir a competir en el mercado global y destacó las oportunidades que puede ofrecer el “súper RIGI” a este tipo de proyectos.

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Post Energético

El proyecto del pequeño reactor que impulsa la empresa Meitner Energy, en sociedad con el INVAP, comienza a tomar forma. Teófilo Lacroze, CEO de la compañía, presentó el SMR (Small Modular Reactor) nacional, que busca meterse en la pelea global por el desarrollo comercial de esta tecnología, que se vislumbra con enorme potencial en los próximos años debido a las crecientes necesidades de energía y la flexibilidad de emplazamiento que ofrece esta fuente.

Durante el cierre de la primera jornada del Foundational Infrastructure for Responsible Use of SMR Technology (FIRST), realizado en un hotel de Retiro, Lacroze destacó que el objetivo de la empresa es “transformar” el panorama energético mediante soluciones “nucleares limpias, sostenibles y escalables”. En este sentido, Meitner busca aprovechar el desarrollo nuclear argentino y vislumbra el súper RIGI —que envió el Gobierno al Congreso— como un marco favorable para un proyecto de esa naturaleza.

En ese aspecto, Federico Ramos Nápoli, que acompañó a Lacroze en la presentación, detalló que la idea del nuevo esquema de incentivos a las inversiones que impulsa el Poder Ejecutivo apunta a iniciativas “más allá de la frontera” que supone el RIGI, vinculadas a tecnologías del futuro que aún no existen o no están desarrolladas en nuestro país, entre las que destacó el procesamiento de uranio a escala industrial, los datacenters y los reactores SMR comerciales.

En cuanto al contexto global, el ex ejecutivo de Shell y Raízen pronosticó que la demanda de energía eléctrica va a crecer cuatro veces más que la de la energía en general, lo que va a requerir fuentes seguras y estables. “La energía nuclear es la única fuente libre de carbono probada y escalable. Los SMR son clave para poder resolver el crecimiento de la demanda a futuro”, señaló.

Las características del ACR 300

El proyecto que impulsa Meitner Energy es el ACR 300, un reactor modular pequeño de 300 MW de potencia, generación III+, diseñado por INVAP, que según aclararon no es un prototipo —como era el CAREM— sino un first of a kind, ya que al utilizar tecnologías que ya están probadas, con simulaciones computacionales se puede avanzar directamente en la primera unidad comercial.

Lacroze explicó que el proyecto busca un equilibrio entre la innovación y lo existente para reducir los tiempos: “Innovamos donde realmente importa y aprovechamos todas las tecnologías probadas”.

Según detalló, el 11 por ciento de los componentes de un reactor generan el 67 por ciento de los costos, por lo que “es ahí donde estamos enfocados, en temas como la configuración horizontal, que hace que nuestros componentes sean 40 por ciento más pequeños que otros”. También destacó la reducción de tiempos de construcción mediante obras civiles prefabricadas.

Otro aspecto del ACR 300 es la seguridad, ya que según explicaron tiene patentado un sistema de circulación natural pasiva, lo que permite que pueda enfriarse sin necesidad de intervención humana ni energía externa.

Las ventajas del reactor

Lacroze remarcó que uno de los aspectos más destacados del ACR 300 es la versatilidad de emplazamiento, en tanto es un reactor compacto que ocupa menos espacio que otras alternativas —alrededor de 40 hectáreas— y, al no requerir agua para su enfriamiento porque lo hace a través del aire, se puede montar en cualquier parte.

En cuanto a la fabricación, el ejecutivo sostuvo que el despliegue también es “escalable”, lo que permite producirlo en varias fábricas al mismo tiempo y construirlo en distintos lugares de manera simultánea.

Respecto de las licencias, Lacroze explicó que nace con una estrategia de licenciamiento global, mientras se trabaja tanto para su aprobación por parte de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) de Argentina como de los organismos reguladores de Estados Unidos. “Nuestro objetivo con el ACR 300 no es solo fabricarlo en Argentina sino que, desde Argentina, esté presente como solución en el mundo entero”, destacó y agregó: “Estamos en el proceso de ingeniería básica, ya completamos la etapa conceptual de diseño y pasamos por dos revisiones críticas internacionales en forma exitosa”.

Por último, el CEO de Meitner destacó que cuentan con un equipo de 120 ingenieros, todos argentinos, y que el objetivo es aprovechar el ecosistema nuclear nacional. De hecho, el año pasado contrataron a 15 de los 17 egresados del Instituto Balseiro y esperan que el equipo siga creciendo en forma acelerada.