El presidente de Pampa Energía dijo que para 2030 el superávit energético podría superar los USD 30.000 y remarcó el impacto del sector en la creación de empleo.
El presidente de Pampa Energía dijo que para 2030 el superávit energético podría superar los USD 30.000 y remarcó el impacto del sector en la creación de empleo.

Por
Post Energético
En el marco del 12° Latam Economic Forum, el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, trazó un panorama sobre el futuro energético de Argentina. Para el empresario, que conduce Pampa Energía, el desarrollo de Vaca Muerta convertirá al sector en un motor de divisas equivalente a la agroindustria.
En su exposición, Mindlin recordó que, aunque solo se ha perforado el 4% de los pozos en comparación con el desarrollo en Estados Unidos, la formación neuquina ya demuestra ser más productiva tanto en petróleo como en gas. Esta eficiencia es la base para una proyección que busca alcanzar los 2,6 millones de barriles equivalentes por día para 2030. “Estamos generando en Vaca Muerta otro sector similar al campo en cuanto a su capacidad de generar dólares de exportación”, indicó el presidente de Pampa Energía.
Según sus proyecciones, para el año 2030 Argentina podría alcanzar un superávit comercial energético de 24.000 millones de dólares. El directivo subrayó que esta diversificación es vital: “Cada vez que venía una mala cosecha teníamos una crisis muy grande, ahora la diversificación de la fuente de dólares hace de Argentina un país económicamente mucho más sólido”.
Para que este potencial se traduzca en realidad, Mindlin enfatizó que la industria debe resolver el desafío de la infraestructura para evacuar la producción. En este sentido, el empresario destacó la construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), una obra estratégica para transportar crudo de Neuquén hacia el océano Atlántico.

El ejecutivo también resaltó la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, por parte de TGS, para aumentar en 14 millones de metros cúbicos su capacidad. “Argentina importó gas durante 20 años a pesar de tener gas excedente. con esta expansión el año que viene vamos a poder terminar con esa necesidad de importar”, sentenció.
En otro tramo de su discurso, el ejecutivo ponderó el proyecto de Southern Energy –que encabeza PAE y cuenta con Pampa entre sus socios- para exportar 6 millones de toneladas de gas natural licuado desde fines de 2027.
Asimismo, Mindlin se refirió al proyecto de la planta de urea en Bahía Blanca, de 2.500 millones de dólares, para sustituir importaciones de fertilizantes y a la extracción de líquidos del gas para producir subproductos exportables.
Por otra parte, Mindlin aprovechó el foro para refutar la idea de que la energía no es una gran generadora de empleo. “Es imposible que toda esta inversión no genere empleo… la energía, el petróleo, el gas, la electricidad, es un sector que está invirtiendo una barbaridad y que genera muchísimo empleo”.
Finalmente, concluyó que la suma de estos proyectos de infraestructura es lo que permitirá que el gas y el petróleo dejen de estar “abajo de la tierra” y se conviertan en el pilar del desarrollo argentino. El empresario señaló que, si bien estos grandes proyectos requieren tiempos de maduración de entre 3 y 4 años, son los que garantizarán la solidez macroeconómica del país a largo plazo.