Los ruidos por los llamativos sobrecostos en la subasta de gas natural licuado que se realizó la semana pasada están lejos de aplacarse. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) cuestionó el sorpresivo aumento en el costo de regasificación informado por Enarsa para las subastas en el Mercado Electrónico del Gas (MEGSA) por considerar que no “guardan relación con la referencia internacional”.
A través de una durísima nota a la secretaria de Energía, María Tettamanti -a la que accedió El Post Energético- la entidad denunció que el valor de USD 5,16 por MMBTU, que la empresa estatal estableció como costo de regasificación, representa un incremento del 47% respecto USD 3,50 que establecía el pliego original. El texto está fechado el 14 de mayo, es decir al día siguiente de la subasta.
El malestar de la industria aceitera no solo radica en el monto, sino en la forma en que fue comunicado. CIARA denunció que Enarsa notificó este cargo adicional el pasado 14 de mayo, apenas unas horas antes de la apertura de la subasta. Esta “comunicación tardía”, advierte la misiva firmada Gustavo Idígoras, impide tomar decisiones de compra responsables y repite errores que ya llevaron a que subastas anteriores quedaran desiertas por falta de información completa.

Para el sector industrial, este costo de USD 5,16 actúa como un “cargo adicional y separado” que se suma al precio TTF y al spread ofertado, encareciendo significativamente el costo total del Gas Natural Licuado Regasificado (GNLR). Ante esta situación, CIARA exigió que para futuras compulsas el costo sea informado con al menos 72 horas de anticipación.
Además, la nota de la cámara aceitera pide que Enarsa brinde una explicación técnica “urgente”, que justifique el salto de 3,5 a 5,16 dólares el costo de regasificación, y la postergación de la presente subasta por el plazo mínimo necesario para “garantizar condiciones de información equitativas para todos los potenciales oferentes”.
Las dudas sobre los costos de Enarsa
La controversia surge en un momento delicado, mientras el Gobierno prepara la compra de otros 10 barcos de GNL para julio, con la idea de adjudicarlos sólo en caso de conseguir compradores locales. Lo llamativo para el mercado es que el valor de USD 5,16 fijado ahora por la empresa estatal supera incluso las propuestas de privados (como Naturgy y Trafigura) de USD 4,51 que el Ministerio de Economía rechazó por considerarlas caras.

En aquel entonces, el presidente de Enarsa, Tristán Socas, recomendó declarar desierta la privatización del GNL porque la empresa estatal podía realizar la operatoria por USD 3,5. El “blanqueo” de un costo ahora superior a los 5 dólares no solo supone un encarecimiento para industrias y usinas, sino que genera sospechas sobre un posible ingreso no justificado para Enarsa en relación con sus costos reales de operación en la terminal de Escobar.