La petrolera que conduce Horacio Marín aplicó un nuevo ajuste, al tiempo que confirmó la continuidad del “buffer” de precios por la volatilidad internacional producto de la guerra en Medio Oriente.
La petrolera que conduce Horacio Marín aplicó un nuevo ajuste, al tiempo que confirmó la continuidad del “buffer” de precios por la volatilidad internacional producto de la guerra en Medio Oriente.

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Post Energético
YPF aplicó desde este jueves un aumento promedio del 1% en los precios de los combustibles en todo el país, pero al mismo tiempo volverá a congelar los valores por un período de 45 días. La decisión fue confirmada por el presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, en medio de la volatilidad internacional del petróleo y de la presión sobre los costos del sector.
La medida implica una continuidad del esquema de “buffer” o amortiguación de precios que la compañía viene aplicando desde abril para evitar trasladar de manera inmediata al surtidor las subas del barril Brent. Según explicó la empresa, el objetivo es sostener cierta previsibilidad para el consumo y moderar el impacto inflacionario en un contexto todavía sensible para la economía doméstica.
El ajuste comenzará a regir desde el 14 de mayo y alcanzará a las naftas y el gasoil. En algunas provincias ya se difundieron los nuevos cuadros tarifarios: en San Juan, por ejemplo, la nafta súper pasó a costar $2.138 por litro y la Infinia llegó a $2.328.

Desde YPF señalaron que el incremento responde a “un análisis detallado de las variables de oferta y demanda”, además de la evolución del precio internacional del crudo, que se mantiene en niveles elevados por la tensión geopolítica en Medio Oriente.
La petrolera también ratificó que continuará aplicando el sistema de “micropricing”, una herramienta que permite modificar valores según franjas horarias, corredores logísticos y regiones del país para optimizar márgenes y demanda. Ese mecanismo se convirtió en una de las principales apuestas de la nueva gestión para administrar precios con mayor flexibilidad sin recurrir a aumentos generalizados permanentes.
En el mercado energético, la decisión fue interpretada como una señal de equilibrio entre la necesidad de recomponer ingresos y la intención oficial de evitar un nuevo salto inflacionario en combustibles, un rubro con fuerte incidencia sobre costos logísticos y precios minoristas. El congelamiento parcial también busca contener la caída del consumo de naftas registrada en los últimos meses.
Con este movimiento, YPF vuelve a marcar el ritmo del mercado local de combustibles, donde históricamente las demás petroleras ajustan sus precios siguiendo las decisiones de la compañía de mayoría estatal.