El Norte vuelve a encender la alarma por el gas: Sáenz reclamó garantías de abastecimiento para el invierno

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, reclamó al Gobierno nacional que garantice el suministro de gas para las provincias del Norte argentino durante el invierno y advirtió sobre las consecuencias económicas y sociales: “no podemos seguir siendo argentinos de segunda”.

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Post Energético

A través de un video difundido en sus redes sociales, el Gobernador salteño reclamó una solución a la administración de Javier Milei, al mismo tiempo que advirtió sobre las consecuencias que podrían derivarse de nuevas restricciones energéticas en la región. 

Este planteo vuelve a poner en agenda un problema estructural que afecta desde hace años al NOA y al NEA: la fragilidad del abastecimiento de gas natural en los meses de mayor demanda. Con la llegada de las bajas temperaturas crece la preocupación entre usuarios residenciales, comercios e industrias por eventuales cortes o limitaciones en el servicio.

Ante este panorama, Sáenz decidió manifestar su preocupación y sostuvo que las provincias del Norte necesitan “previsibilidad, inversiones y respuestas definitivas” para evitar que cada invierno se repita la incertidumbre sobre el abastecimiento energético. El Gobernador remarcó que el reclamo “no es un privilegio”, sino “un derecho” para los habitantes de la región.

En caso de producirse restricciones en el suministro, los principales perjudicados serían los usuarios residenciales de las provincias de Salta, Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca, Chaco y Formosa, donde las temperaturas invernales obligan a una mayor utilización de calefacción y gas para consumo básico.

Gasoducto Norte

Además del impacto sobre los hogares, una eventual falta de gas podría afectar seriamente la actividad industrial y comercial del Norte argentino. Sectores como el azucarero, citrícola, minero, alimenticio y textil dependen del suministro energético continuo para sostener la producción durante los meses de invierno. En años anteriores, las restricciones obligaron a varias empresas a reducir operaciones o migrar a combustibles alternativos más costosos.

El reclamo de Sáenz también expone la preocupación existente por los retrasos en obras de infraestructura consideradas clave para reforzar el sistema energético regional, especialmente la Reversión del Gasoducto Norte. La obra es estratégica ya que va a permitir que el gas proveniente de Vaca Muerta llegue al Norte del país y reemplace parcialmente la caída de producción de la Cuenca Noroeste, históricamente abastecedora de la región.

El mandatario salteño fundamentó su exigencia en el aporte histórico de la provincia a la matriz energética del país. “Salta fue durante décadas una provincia que le dio gas a la Argentina. Desde nuestra tierra salió energía para abastecer y hacer crecer al país. Por eso no podemos aceptar que hoy tengamos que estar mendigando algo que históricamente aportamos los salteños”, afirmó.

 

En paralelo, empresarios e industriales del NOA vienen alertando sobre el riesgo de un escenario crítico para este invierno, marcado por menor disponibilidad de gas y mayores costos energéticos. Según distintos sectores productivos, la combinación entre la caída de oferta regional y las limitaciones en el sistema de transporte podría derivar en interrupciones que afecten tanto la producción como el empleo.

El planteo del Gobernador salteño suma presión sobre la administración nacional en un contexto donde el sistema energético enfrenta el desafío de cubrir la demanda invernal con infraestructura todavía insuficiente para garantizar abastecimiento pleno en todo el país. Mientras el Centro y el área metropolitana cuentan con mayores niveles de cobertura y prioridad en el despacho, las provincias del Norte vuelven a advertir que quedan relegadas frente a cada pico de consumo.

Para las familias del NOA, la preocupación trasciende la discusión política: la posibilidad de restricciones en pleno invierno implica riesgo de cortes, menor presión en las redes y encarecimiento de alternativas energéticas para calefaccionarse. En una región con elevados índices de vulnerabilidad social, el acceso al gas aparece nuevamente como una discusión ligada no solo a la infraestructura, sino también a la equidad federal.