TGS destaca que la ampliación del ex gasoducto Kirchner reducirá en forma drástica las importaciones para el invierno

Oscar Sardi, CEO de la transportista, aseguró que las necesidades de GNL y combustibles líquidos se limitarán a 45 días por la incorporación de 14 millones de m3 día al Perito Moreno, prevista para abril del año que viene.

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Post Energético

Oscar Sardi, CEO de TGS, brindó detalles sobre las obras de infraestructura que buscan transformar la matriz energética argentina, destacando el impacto que tendrá la potenciación del ex gasoducto Néstor Kirchner -rebautizado Perito Moreno- y el megaproyecto de Líquidos del Gas Natural (NGL).

En una presentación sobre el rol estratégico de la transportista en el desarrollo de Vaca Muerta, organizada por el Mercado Electrónico del Gas Natural (MEGSA),  Sardi destacó que la ampliación 14 millones de m3 del ducto permitirá mitigar la falta de transporte troncal, inyectar más gas de Vaca Muerta y reducir las importaciones de GNL y combustibles líquidos. El ejecutivo detalló que el año que viene, cuando se concluyan las obras, el sistema pasará de 100 a 45 días de necesidades de gas importado, aunque aclaró que no necesariamente serán consecutivos pero sí implicará un fuerte ahorro de divisas para el país.  

La ampliación del Gasoducto Perito Moreno (GPM) consiste en una iniciativa privada presentada por TGS en junio de 2024 con el objetivo de potenciar la infraestructura existente para transportar una mayor producción desde Vaca Muerta. El proyecto busca incrementar la capacidad de transporte del ducto de los 21 millones de m³/día actuales a 35 millones de m³/día. Esta obra, que ya fue aprobada para ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), tiene como fecha prevista de puesta en servicio abril de 2027.

Desde el punto de vista técnico, la obra en el GPM requiere una inversión de 560 millones de dólares para la instalación de 90,000 HP de potencia adicional. Esto se logra mediante la construcción de tres nuevas plantas compresoras (Casa de Piedra, Chacharramendi y Doblas) y el montaje de seis máquinas en total distribuidas en puntos estratégicos: una en Tratayén, una en Salliqueló, una en Casa de Piedra, dos en Chacharramendi y dos en Doblas. Además, para que el gas llegue efectivamente a los centros de consumo, se realizan obras complementarias en los tramos finales de TGS hacia el Gran Buenos Aires, que incluyen un loop de 20 km y la instalación de una máquina adicional, elevando la inversión total del proyecto a 780 millones de dólares.

El impacto de esta ampliación es fundamental para la balanza energética nacional, ya que permitirá reemplazar gas y combustibles importados por producción local. Según explicó Sardi, de los 14 millones de m³/día adicionales, 12 millones se destinarán al Gran Buenos Aires y el Litoral, mientras que 2 millones reforzarán el abastecimiento a Bahía Blanca. 

NGL: Industrializar la riqueza de Vaca Muerta

Además del transporte de gas seco, Sardi puso el foco en el procesamiento de Líquidos del Gas Natural (NGL). El CEO explicó que  el gas asociado -que se extrae junto al petróleo- de Vaca Muerta es extremadamente rico.  Mientras que el convencional contiene un 10% de componentes licuables (etano, propano, butano y gasolina), el de la formación no convencional llega al 30%.

Para capturar este valor, TGS impulsa un proyecto masivo de procesamiento con una inversión estimada de 3.000 millones de dólares, que incluye la expansión de la planta de Tratayén para alcanzar una capacidad de procesamiento de 43 millones de m³/día. También la construcción de un poliducto de 577 km desde Tratayén hasta Bahía Blanca y nuevas plantas de fraccionamiento y terminales de almacenamiento refrigerado en el puerto de Bahía Blanca para la exportación.

Este complejo de NGL tiene el potencial de triplicar las exportaciones actuales de la compañía, generando ingresos por 1.200 millones de dólares anuales en divisas para el país. Además, Sardi destacó que este proyecto es fundamental para viabilizar el crecimiento de la producción de crudo, ya que permite gestionar el gas asociado que, de otra manera, limitaría la extracción de petróleo por restricciones de calidad en los gasoductos.

Ambos proyectos se encuentran bajo el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según el directivo, la estabilidad y los beneficios impositivos del RIGI son “contagiosos” y esenciales para que los productos argentinos alcancen niveles de competitividad internacional. En particular, la ampliación del Perito Moreno ya fue aprobada para ingresar a este régimen.