El Gobierno propone un perdón a las transportistas eléctricas que beneficia a los Neuss

El proyecto de Ley con “medidas energéticas” enviado al Congreso incluye la condonación de deudas de Transener, empresa a la que está por ingresar Edison Energía, luego de ganar la licitación de las acciones de Enarsa.

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Post Energético

En el proyecto de Ley de “medidas energéticas”, enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, se incluyó en forma sorpresiva un mecanismo de regularización de obligaciones que representa un alivio financiero clave para las empresas de transporte de energía eléctrica. Esta medida beneficia a Transener, la principal transportista del país, en momentos en que el Grupo Neuss se encamina a ingresar, tras presentar junto a Genneia la mejor oferta por las acciones que el Estado tiene a través de Enarsa. 

El artículo 4° del proyecto establece que el Estado Nacional determinará las diferencias de ingresos que las transportistas bajo jurisdicción federal sufrieron debido a las leyes de emergencia tarifaria. A diferencia de las distribuidoras, a las cuales se les compensarán deudas con CAMMESA, en el caso de las transportistas el crédito determinado se aplicará exclusivamente a la compensación de penalidades pecuniarias por incumplimientos de sus contratos de concesión. 

Este “perdón” de multas acumuladas por fallas en el servicio o incumplimientos contractuales tiene un beneficio adicional: el proyecto dispone que las sumas originadas por estas compensaciones estarán exentas del impuesto a las ganancias. Para acceder a este beneficio, las empresas deberán desistir de cualquier reclamo judicial o administrativo contra el Estado Nacional o CAMMESA por los efectos de las emergencias declaradas. Si bien el Gobierno incluyó en la Ley de Presupuesto 2026 -y no fue aprobado- un mecanismo de perdón de deudas, solo era para distribuidoras eléctricas.  

El desembarco de los Neuss en Transener

La medida llega en un contexto de cambio de manos en la conducción de la infraestructura eléctrica. Recientemente, la firma Edison —perteneciente entre a los hermanos Patricio y Juan Neuss— asociada con Genneia, presentó la oferta más alta para quedarse con las acciones que la estatal Enarsa posee en Transener, en un proceso que incluyó una llamativa caída del sistema. Los hermanos Neuss mantienen una relación de cercanía con el asesor presidencial Santiago Caputo. El vehículo societario elegido fue Edison Transmisión, una sociedad creada en marzo pasado. 

El grupo ofreció 356 millones de dólares por el 50% de las acciones de Citelec, la sociedad que controla el 52% de Transener. De validarse esta propuesta por el Ministerio de Economía, los Neuss —quienes han tenido una expansión vertiginosa en el sector desde el inicio de la gestión actual— pasarán a cogestionar la transportista junto a Pampa Energía.

La inclusión de este mecanismo de regularización en la ley permitiría a los nuevos adquirentes recibir una empresa con un balance saneado de contingencias regulatorias. Según fuentes del sector, el uso de créditos por ingresos no percibidos para cancelar multas históricas (“penalidades pecuniarias”) elimina pasivos que pesaban sobre la compañía, facilitando la autosuficiencia económico-financiera que persigue el proyecto oficial.

La expansión de los Neuss en el rubro energético ya incluye el control de distribuidoras como EDET (Tucumán), EJESA (Jujuy) y EDERSA (Río Negro), además de activos en generación hidroeléctrica -las centrales Alicurá y Cerros Colorados-. 

Creado hace un año, el board de Edison Inversora se completa con los dueños de Grupo Newsan —Rubén Cherñajovsky y Luis Galli—, además de Inverlat Investments, a cargo del exbanquero Guillermo Stanley, su yerno (esposo de Carolina) y exministro de María Eugenia Vidal en Buenos Aires, Federico Salvai (dueños de Havanna), además de Carlos Giovanelli y Damián Pozzoli.