Llega una ola de frío polar y Enarsa solo tiene confirmado el arribo de un barco de GNL

La empresa estatal compró una carga a Naturgy para la segunda semana de mayo y comenzó el proceso para adquirir otras 3, luego de las demoras por el intento fallido de privatizar la importación de gas natural licuado.

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Post Energético

El arribo del primer frente frío, que hará descender las temperaturas en buena parte del país y disparará el consumo de gas natural residencial, no podría haber caído en peor momento: Enarsa solo tiene confirmada la llegada de un barco de GNL y recién el viernes apuró la compra de otros tres. 

La propia empresa estatal informó el viernes pasado la adjudicación del primer buque de este año a Naturgy Aprovisionamientos, que arribaría a Escobar entre el 12 y el 14 de mayo. Ese mismo día, Enarsa invitó a los habituales proveedores de GNL a participar de un nuevo tender por tres cargas más para este mes, pero ninguna llegará antes del 20. 

La improvisación oficial causa sorpresa y estupor en el mercado. Es que hace 20 años -salvo por un breve período- la compañía estatal se ocupa de gestionar las importaciones de gas por barco para el invierno. Algunas veces lo hizo en varias tandas, mientras que otras intentó hacerlo de una vez. Sin embargo, nunca ocurrió que casi al inicio de mayo no esté garantizado el GNL para el funcionamiento del sistema. “Ni en 2022 con la guerra en Ucrania se vio algo así”, rememora un especialista. 

Un cambio fallido

En el verano la secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti, dispuso correr a Enarsa de la importación del gas natural licuado, para que la tarea sea asumida por una empresa privada, que se encargue de traer el combustible y venderlo en el mercado interno a su riesgo. 

Sin embargo, cuando a principios de abril Enarsa recibió las ofertas, se encontró con que el fee solicitado por Trafigura y Naturgy -inicialmente cerca de 5 dólares- provocaría un sobrecosto para el sistema que impactaría en las tarifas o demandaría más subsidios, más en el contexto de altos precios internacionales por la guerra en Medio Oriente. 

La cartera energética decidió iniciar de urgencia la compra de un buque, como lo venía haciendo Enarsa, a la vez que pidió a las traders una mejora. Como lo rebajaron solo un 10 por ciento, el ministro Luis “Toto” Caputo ordenó que se declare desierta la privatización del GNL. 

“Se van a comer el linke pack -gas en los gasoductos- hasta que llegue el primer barco y después van rezar para que el frío no se extienda”, explica un ex funcionario que no puede salir de un asombro por la falta de previsión oficial. 

En despachos oficiales estiman que para este invierno se necesitarán hasta agosto entre 20 y 23 barcos en total, de acuerdo a clima y a la posibilidad de inyectar gas local.