El Gobierno da marcha atrás con la privatización del GNL y lo deja en manos de Enarsa

Tal como anticipó El Post Energético, la secretaría de Energía desistió adjudicar la importación de gas natural licuado a Naturgy para evitar mayores costos y decidió que siga a cargo de la empresa estatal.

Por

Post Energético

Luego de varios días con un silencio llamativo, el Gobierno finalmente decidió dar de baja, al menos por este año, la privatización de la importación de gas natural licuado, que desde hace casi dos décadas realiza Enarsa. La medida se tomó luego de recibir ofertas muy por encima del costo operativo del sistema, en un contexto de aumento de los precios internacionales por la guerra en Medio Oriente. 

Si bien todavía no se puso por escrito, la idea en los despachos oficiales es que la compra de barcos de GNL para el invierno siga a cargo de Enarsa, que la semana pasada realizó la compra de los dos primeros buques para comienzos de mayo. 

El Gobierno fue dilatando la resolución pero los tiempos estaban agotados por la inminencia de los días de frío en que se dispara la demanda residencial y debe ser abastecida con gas importado por la falta de infraestructura. El 14 de abril El Post Energético reveló en exclusiva que luego de pedir una mejora en las ofertas de Naturgy y Trafigura, los técnicos oficiales recomendaban declarar desierto el proceso. La decisión final estaba en manos del ministro Luis “Toto” Caputo.

 

En el mercado consideraban que lo más razonable era hasta el año que viene el cambio en el sistema de compra de gas natural licuado para el período invernal, ya que en 2027 se necesitarán menos barcos por las obras de ampliación de gasoductos troncales que están en marcha. 

Cuando el lunes 13 de abril se conocieron las ofertas económicas de la trader Trafigura y la española Naturgy, se encendieron las alarmas. Es que las empresas ofrecieron 4,91 y 4,95 dólares por millón de BTU, es decir más del doble del costo operativo que venía afrontando Enarsa por el mismo concepto. Luego del pedido de Enarsa, ofrecieron 4,57 y 4,50 dólares, pero quedando la española como la más económica. 

En un contexto de altos precios internacionales del GNL, esto significa un sobrecosto que la demanda no podría absorber, lo que obligaría a mantener los subsidios que -en parte- se buscan eliminar.