Advierten que las tarifas eléctricas se encarecieron en el interior por la quita de subsidios nacionales

Carlos Minucci, secretario general de APSEE, sostuvo que el Gobierno nacional trasladó a los usuarios la eliminación de subsidios, una medida que ya genera fuerte impacto en hogares y empresas de todo el país.

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Post Energético

Carlos Minucci, secretario general de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), advirtió que el encarecimiento de las tarifas es responsabilidad del gobierno nacional, ya que “decidió sacar los subsidios y trasladar todo ese costo al usuario: hoy las tarifas no tienen tope y dependen de la necesidad de recaudación”, afirmó.

La decisión oficial se enmarca en un esquema más amplio que incluye la reducción del gasto público y la reconfiguración del sistema energético. En la práctica, implica que los usuarios comiencen a pagar el costo pleno de la energía, algo que antes era parcialmente cubierto por el Estado mediante subsidios.

Según explicó Minucci, esta política provocó aumentos abruptos en las facturas de electricidad. “Pasamos de boletas de 30.000 o 40.000 pesos a 200.000 o más, con el mismo consumo”, señaló, graficando el impacto directo en la economía cotidiana.

El dirigente sindical también detalló que el incremento no responde únicamente a la quita de subsidios, sino a otras decisiones adoptadas a nivel nacional, como la dolarización de los costos del sistema eléctrico. “Nosotros pagamos en pesos, pero nos cobran en dólares”, cuestionó, en referencia a los precios de generación y transporte de la energía.

Este esquema tiene consecuencias a lo largo de todo el país, sin distinción de regiones. Incluso en provincias como Formosa, donde se agregan costos adicionales por el traslado de la energía, el impacto es significativo. “Son decisiones nacionales que afectan directamente a cada usuario, sin importar la región”, insistió.

Las consecuencias sociales del aumento tarifario ya comienzan a evidenciarse. Entre ellas, se destacan la caída del consumo, el aumento de la morosidad y el crecimiento de conexiones irregulares. “La gente no puede pagar. Se le va todo en tarifas, impuestos y servicios básicos. Es una situación insostenible”, afirmó Minucci.

El panorama también golpea al sector productivo. Según el dirigente, muchas empresas están operando al 30 o 40% de su capacidad, mientras que otras directamente cierran sus puertas por la falta de consumo y el incremento de costos.

Además, advirtió que podrían registrarse nuevas subas en el corto plazo. “No hay tope. Si necesitan ajustar la caja, van a seguir aumentando tarifas”, concluyó, marcando la incertidumbre que enfrentan los usuarios frente a un esquema sin límites definidos.