La provincia de Buenos Aires avanza en el desarrollo de tecnologías de vanguardia para la generación de energías limpias: concretó la primera prueba “en seco” del prototipo de energía undimotriz que se instalará en la Escollera Norte del Puerto de Mar del Plata. La iniciativa, la impulsa el gobierno que lidera Axel Kicillof, a través de la subsecretaría de Energía del ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos.
El ensayo tuvo lugar en las instalaciones de la Metalúrgica Duroll, en Pilar, donde se testeó la resistencia del brazo y la boya del dispositivo. La prueba fue exigente: se aplicó una carga de 1,5 toneladas, el doble del peso que deberá soportar el equipo una vez que esté operando en el Atlántico Sur.
El sistema funciona mediante grandes boyas flotantes que capturan el vaivén de las olas. Este movimiento vertical se transmite a una cadena de engranajes que lo convierte en una rotación de alta velocidad, accionando así un generador eléctrico. Según el diseño de ingeniería desarrollado por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) – Regional Buenos Aires, cada unidad tiene el potencial de producir entre 30 y 200 kilovatios (kW) de potencia, dependiendo de la escala de la boya y las condiciones del mar.

Uno de los pilares de este proyecto es la búsqueda de estabilidad en el suministro. A diferencia de la energía solar o eólica, que dependen de condiciones climáticas más variables, el movimiento de las olas presenta una mayor previsibilidad. Esto posiciona a la energía undimotriz como una alternativa sumamente atractiva para robustecer la red eléctrica provincial en regiones con fuerte dinámica oceánica.
El desarrollo de esta tecnología no solo representa un avance ambiental, sino también un triunfo para la ciencia aplicada local. El proyecto es fruto del trabajo conjunto entre el Estado, la Universidad y el sector privado.
La financiación, que asciende a USD 138.000, proviene del Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida Renovable (PROINGED), financiado por el aporte de los propios usuarios en sus facturas de electricidad y el Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA).
Con esta iniciativa, Buenos Aires no solo busca diversificar su oferta energética, sino también fomentar la transferencia tecnológica y la producción nacional, consolidándose como un referente regional en innovación y sostenibilidad.