El Gobierno reduce el precio del biodiésel que se mezcla con gasoil para atenuar el impacto de la guerra

La secretaría de Energía dispuso una baja del 1,85 por ciento en el costo del diésel de origen vegetal que se corta con gasoil fósil, en medio de la disparada de los precios de los combustibles por el conflicto en Medio Oriente.

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Post Energético

El Gobierno dispuso por primera vez una baja en el precio del biodiésel que se utiliza para el corte obligatorio con el gasoil, en un contexto donde la suba del crudo por la guerra presiona en los surtidores, con especial impacto en este combustible clave para la producción, la logística y el transporte. 

Mediante la resolución 81/2026, la secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti, fijó en $1.808.690 la tonelada de biodiésel, que se elabora a partir de aceite de soja, lo que representa una reducción del 1,85 por ciento respecto del precio vigente desde febrero, ya que en marzo no se había ajustado. 

El biodiésel se mezcla en la actualidad en un 7,5 por ciento con el gasoil que se despacha. Si bien la merma es marginal, los productores agropecuarios y las cámaras de transporte de pasajeros y de cargas, vienen alertando por el impacto en sus costos que tuvo la suba del gasoil desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente. 

La disparada del precio del crudo, que pasó de menos de 70 dólares por barril a estabilizarse por encima de los 100 dólares, produjo una suba del 20 por ciento para el diésel, a partir de la decisión oficial de que el precio de los combustibles esté en paridad con la importación, aunque el traslado hasta ahora fue parcial: las petroleras esperan que la guerra termine rápido. 

En la misma línea, la semana pasada, la secretaría de Energía habilitó a los refinadores a incorporar voluntariamente hasta un 15 por ciento de bioetanol, tanto de maíz como de azúcar, a su mezcla de naftas, lo que implica hasta 3 por ciento más que el corte obligatorio del 12 por ciento. 

En la práctica implica una baja de costos, ya que al contrario de lo que venía ocurriendo, el bioetanol tiene un valor menor que el petróleo. Esto beneficia en especial a las petroleras no integradas -es decir que no producen petróleo y deben comprarlo a otras a precio internacional-, como Puma o Shell.