El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, destacó que “el superávit energético actual está vinculado directamente con la recuperación de YPF” y alertó que “como primera enseñanza, privatizar por privatizar tiene riesgos tremendos”.
El mandatario encabezó una conferencia de prensa en La Plata, en la que se explayó sobre el fallo del Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Segundo Circuito, que desestimó en su totalidad los reclamos presentados contra el Estado argentino a raíz de la nacionalización realizada en 2012.
“El núcleo de la cuestión es la nacionalización y recuperación de YPF, más allá de las causas llevadas adelante por los fondos buitres. Es algo que hemos hablado muchas veces desde 2012 cuando enviamos el proyecto de ley de expropiación. Esto nada tiene que ver con el gobierno actual, más bien todo lo contrario”, explicó Kicillof y recordó que en la década del 90 se llevaron a cabo privatizaciones de empresas públicas “estratégicas ” con “resultados desastrosos”.

El gobernador advirtió que “hoy estamos en un gobierno que de nuevo quiere privatizar YPF. Eso condujo a un verdadero desastre para la empresa y sobre todo para el país”. “Las privatizaciones que está haciendo ahora Milei son desastrosas. En su campaña Milei dijo que iba a privatizar YPF y en la Ley Bases entre una lista de empresas a privatizar propuso privatizar YPF. Eso conduce a un desastre absoluto como marca la experiencia de los años 90″, agregó.
La mala performance de Repsol
En esa línea, el ex ministro de Economía indicó que desde la privatización de YPF en 1997 hasta su estatización la producción de petróleo cayó a la mitad. “Con la producción de gas hubo un aumento de un 33% hasta 2004, pero después un derrumbe de 43%. YPF en manos de Repsol generó una caída de casi la mitad en su producción. Lo mismo con las reservas de gas y petróleo”, completó.
“Más allá del mal desempeño de la compañía privada, se forzó a nuestro país a la importación de combustibles y energía y generó un problema macroeconómico y estructural para Argentina. Esto llevó a la escasez de dólares”, recalcó Kicillof y agregó: “Se vendió YPF a un precio vil, a Repsol que no se dedicaba a la exploración de petróleo. Argentina perdió el autoabastecimiento energético en su gestión”.

“Con Cristina en la presidencia y yo como viceministro de Economía le planteamos al presidente de Repsol la necesidad de la exploración de petróleo. Su respuesta fue negativa y decidimos revertir la situación con la Ley de expropiación basada en la Constitución Nacional. YPF era de interés nacional y estaba sujeta a la recuperación del Estado con una ley del Congreso. Así se recuperó el 51% de las acciones por 5 mil millones de dólares a través de títulos públicos”, rememoró el gobernador.
Kicillof remarcó que tras el cambio de control cambió la tendencia en la producción de gas y petróleo de manera inmediata y empezó a crecer: “Eso tuvo que ver con la técnica de fracking, el descubrimiento de Vaca Muerta y los acuerdos con Petronas y Chevron entre otras”. En esa línea, destacó que “la inversión creció 96% en dos años con la compañía bajo control estatal. Con el control privado, la compañía tenía ganancias inmensas pero no las invertían en la exploración”.
El origen del reclamo
“En la sede judicial se discutió la forma del control de la compañía. La decisión de nuestro gobierno no fue nacionalizar la totalidad de la compañía sino el control de la compañía. Por eso se expropió el 51%. Ahí aparecieron los que decían que podía estar bien la decisión de expropiar, pero no la forma”, recordó Kicillof.

“El juzgado de Nueva York estaba encabezado por Griesa y después por Preska. Un accionista minoritario, el grupo Petersen de la familia Eskenazi, va a la quiebra en su filial de España al no poder pagar sus acciones en la compañía. El juez de la quiebra le vende al fondo buitre Burford el derecho a litigar contra Argentina por 15 millones de dólares”, sostuvo y agregó que “en 2015 Burford reclama que debería haberse aplicado lo que marcaba el estatuto de YPF hecho por Repsol por sobre la ley y la constitución de Argentina en cuanto al control de la empresa”.
“Bajo el derecho argentino ningún estatuto es más importante que la ley. Entonces en el juzgado de Nueva York se plantea que se debe aplicar la Ley de Argentina. En primera instancia se falló que no se aplicaría la ley argentina y que se debía pagar 16 mil millones de dólares”, dijo Kicillof.
“La Cámara Federal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dijo que teníamos razón en que se debía aplicar la Ley argentina”. “Si el presidente de la nación le da la razón a quienes querían quedarse con YPF con una indemnización absolutamente desproporcionada es muy peligroso”, concluyó el mandatario bonaerense.