Los hogares tendrán un precio para el gas en verano y otro en invierno

En medio de la incertidumbre por la guerra en Medio Oriente, la secretaría de Energía dispuso ajustes estacionales para el 1 de mayo y el 1 de octubre, para que las distribuidoras trasladen el costo adicional por las importaciones.

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Post Energético

El Gobierno volvió a establecer un esquema de ajuste estacional de los precios del gas natural por redes que consumen los usuarios. Mediante la Resolución 60/2026, con la firma de María Tettamanti, secretaria de Energía, se dispuso que los ajustes tarifarios volverán a organizarse en dos períodos estacionales: invierno (1 de mayo al 30 de septiembre) y  verano (1 de octubre al 30 de abril del año siguiente).

En concreto, la norma modifica el numeral 9.4.2.3 de las Reglas Básicas de la Licencia de Distribución, establecidas originalmente por el Decreto 2.255/1992 de Argentina, que regula el funcionamiento del servicio público de distribución de gas por redes.

El Gobierno argumenta que por la Ley 24.076 de Gas Natural, el precio del gas que pagan los usuarios debe reflejar los costos de adquisición por parte de las distribuidoras. En consecuencia, esas variaciones deben trasladarse a la tarifa final sin generar ganancias ni pérdidas para las empresas distribuidoras o transportistas, bajo el mecanismo que determine la autoridad regulatoria.

Detrás está el costo del gas licuado que se importa para cubrir la demanda invernal. En caso de que incrementen los precios internacionales, el impacto en las facturas de los usuarios podría ser importante por lo que no se descarta que siga subsidiado.

Desde la secretaría de Energía explicaron que el esquema anterior había sido modificado en 2018 para alinearlo con cuadros tarifarios semestrales, pero ese criterio perdió relevancia con la implementación del Precio Anual Uniforme (PAU), que fija un valor promedio anual -flat- del gas reconocido en la tarifa. En ese contexto, la estacionalidad regulatoria responde ahora principalmente al comportamiento de la demanda del sistema, que suele incrementarse de forma significativa a partir del mes de mayo.

La resolución también establece que las empresas distribuidoras de gas por redes deberán aceptar la modificación del esquema estacional. En caso de no manifestar su aceptación de manera expresa, se considerará aprobada automáticamente cuando presenten ante el ente regulador la primera solicitud de traslado del precio del gas a los cuadros tarifarios bajo la nueva periodicidad.

Analistas del sector consideran que la medida deja a la demanda prioritaria -hogares, pymes y comercios- sometida a un precio de mercado que en invierno “se va a ir por las nubes” como consecuencia del contexto internacional por la guerra en Medio Oriente y por la “desidia” de las autoridades de no avanzar con obras de transporte de gas. 

En la misma línea, remarcaron que con el nuevo esquema podría haber importantes variaciones. “Los usuarios residenciales no sólo no van a saber si van a tener gas en invierno sino si lo van a poder pagar, mientras que en verano, cuando el gas se desploma le llegará a los usuarios  a niveles de  muy bajos”, finalizaron.