Con sigilo y cuando nadie lo esperaba, la secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti, envió al Senado los nombres que propone para conducir el nuevo ente unificado del gas y la electricidad, surgidos del concurso realizado por la cartera con el objetivo de dotar de transparencia el proceso.
Para ocupar la presidencia del flamante organismo se propone a Néstor Lamboglia, actual interventor del Enre desde hace 6 meses, luego de ser asesor en las sombras y percibir su salario como empleado de Enargas, donde nunca trabajó.
En la vicepresidencia, la misiva que Tettamanti dirigió a Victoria Villarruel busca designar a Vicente Serra, que tiene antecedentes como presidente de Intelligence Energy Solutions, Director Nacional de Refinación y Comercialización, Asesor de la Intervención de Yacimientos Carboníferos Fiscales, entre otros importantes cargos.

El directorio se complementa con el ex funcionario de la Alianza y actual asesor de Enargas, Marcelo Nachón, la abogada Griselda Lambertini -también asesora del Gobierno- y Sergio Falzone, fugaz subsecretario de Energía Eléctrica de Milei, luego echado por no cumplir con los requisitos de idoneidad para el cargo.
El resultado del concurso resulta llamativo ya que todos los nominados son funcionarios y asesores de la actual gestión, algo marcadamente contrario al objetivo de dotar de independencia política a la nueva conducción del ente unificado.
En la nota remitida al Senado solo se incluyen los antecedentes pero no hay registro de cómo se decidió avanzar con esos nombres. El gran derrotado es Carlos Casares, actual interventor del Enargas, que muchos daban como número puesto pero no venía perdiendo fuerza por su pasado en la gestión de Mauricio Macri.
A diferencia del mecanismo previsto en los marcos regulatorios de los años ´90, donde el proceso era encabezado por una comisión parlamentaria para garantizar la transparencia, el actual concurso para el ente unificado deja la decisión en manos del Gobierno, salvo porque debe remitir los nombres al Congreso, aunque en caso de no responder se da por aprobado. El nuevo ente tendrá un directorio integrado por 5 miembros, uno de los cuales será presidente, con mandato por 5 años, renovables en forma indefinida.