Apuran la contratación de baterías para aliviar cortes de energía pero no estarán para el próximo verano

Mientras se demoran las obras de transporte, el Gobierno licitó sistemas de almacenamiento en áreas críticas para los picos de consumo.

Por

Post Energético

Tras las tensiones que atravesó el sistema energético por la ola de frío polar, que llevó a cortes de gas inéditos, el Gobierno apura la instalación de baterías para almacenar energía en el Área Metropolitana de Buenos Aires para aliviar las interrupciones en el suministro eléctrico durante los períodos estivales. 

La Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) realizó la apertura de sobres A y B del denominado Alma-GBA, que arrojó como resultado la presentación de 27 proyectos por parte de 15 empresas por 1.000 millones de dólares, de acuerdo a lo informado oficialmente por la Secretaría de Energía. 

La cartera que conduce María Tettamanti consignó que la oferta total alcanza los 1.377 MW, superando los 500 MW  requeridos originalmente. La inversión estimada ronda los USD 500 millones, con un plazo de ejecución de entre 12 y 18 meses, por lo que recién estarán disponibles para el verano de 2027. 

Entre las empresas que participaron se destacan Central Puerto, Central Dock Sud, MSU, Genneia, Alberdi Energy, Central Térmica Almirante Brown,  Rowing, Sullair Argentina y Aluar, entre otras. 

El proceso continuará con la adjudicación de ofertas el 25 de agosto, para que luego Edenor y Edesur celebren los contratos que serán respaldados por CAMMESA. 

La instalación de baterías BESS de este tipo no tiene antecedentes en nuestro país y forma parte de las acciones que busca mostrar el Gobierno Nacional de cara a un verano que se pronostica complejo por la falta de obras de transporte que permitan aumentar la energía inyectada en el AMBA.

Lo más llamativo es que el sobrecosto que demande el uso de las baterías terminará siendo pagado con más subsidios, como se vio obligada CAMMESA a confirmar ante la consulta de quién pagaría la cuenta en caso de que no se pudiera hacerlo con más tarifas. 

Otra crítica que se escucha en el sector es que estos equipos no reemplazan la generación porque deben tomar energía del sistema y de acuerdo con los pliegos solo se les requerirá estar disponibles 3 horas por día.

“No se entiende por qué no se avanzó primero con otras soluciones como construir líneas de alta tensión o aumentar la generación, que estaban en proceso y fueron dadas de baja”, disparó un ex funcionario de Energía, quien recordó que la gestión libertaria canceló el plan Terconf que preveía la instalación de 3.000 MW en puntos críticos de la red. 

De la misma manera, se encuentran demoradas las obras de transporte en alta tensión “AMBA I”, que tenían financiamiento de China y luego de suspender, la Secretaría de Energía volvió a lanzar semanas atrás pero no avanzó con ninguna licitación.